Aterrizaba, en febrero de 2009, como alguien totalmente desconocido en Sevilla –y España–, procedente de Ucrania (BC Kiev). Una fisonomía de piel oscura ignorada por la mayoría de aficionados del baloncesto se enfundaba el 24 a sus espaldas. Su misión, incrédula: salvar de la quema del descenso a un Cajasol en caída libre. Su cometido, evitar a la escuadra hispalense el infierno LEB para saborear un año más las mieles de la ACB. Ambicioso desde el primer día, se lo propuso. Y lo consiguió. Vaya si lo hizo…
Su llegada transformó radicalmente al cuadro sevillano, que empezó a ganar partido tras partido, choque tras choque y envite tras envite. Clay Tucker figuraba como principal protagonista en todos y cada uno de esos triunfos. Se erigía, como si llevara toda una vida jugando en la mejor liga del Viejo Continente, en el gran valedor de cada victoria. Poco tardaron en idolatrarlo en tierras andaluzas. Y no es para menos. Con mucho mérito suyo, y también de sus compañeros y cuerpo técnico, el Cajasol logró mantener la categoría una temporada más, logrando la siguiente campaña clasificarse para el Playoff de la ACB y plantando mucha cara al todopoderoso Regal FC Barcelona.
Pero a estas alturas él ya no estaba. Tras su debut en la liga española le llovieron ofertas de todos lugares. Finalmente, fue el DKV Joventut de Badalona quien logró hacerse con los servicios del escolta americano de 1.96 metros y 30 años. En una ‘Penya’ muy joven y con Sito Alonso a la cabeza –más tarde Pepu Hernández–, Tucker se convirtió en el capitán. Líder desde los inicios, dentro y fuera de la pista, cogió fuerte las riendas de los badaloneses. Con su aportación, el conjunto catalán logró clasificarse para la Copa del Rey, aunque no llegó a la Final 8 de la Eurocup y tampoco alcanzar el Playoff.
No fue una temporada excesivamente buena a nivel colectivo, pero los números del ‘Capitán América’ hablaban por sí solos. En un Joventut que jugaba en exceso para él (sobretodo con Sito Alonso), el jugador consiguió ser el cuarto máximo anotador de la ACB (16.2 puntos por partido), el que más triples anotó (3 de media por partido, con un acierto del 41%) y el décimo en asistencias (3,4).
Se cierra la temporada. Y en estas, un Real Madrid Baloncesto en plena remodelación de plantilla sorprende a propios y extraños contratando a uno de los mejores tiradores de la liga. Según adelanta el diario Marca, tras los fichajes de Sergio Rodríguez y la vuelta de Pablo Aguilar –que no seguirá, con toda probabilidad– el de Ohio será el encargado de sustituir a Louis Bullock la próxima temporada, con quien el club madridista esta negociando su rescisión. El todavía jugador del Real Madrid tenía firmado un año más, pero Messina no cuenta con él para la próxima temporada.
A pesar de ello, las dos operaciones no están relacionadas, por lo que la firma de Tucker no tendrá que esperar a que Bullock liquide su finiquito.
El entrenador trasalpino consigue así un fichaje avalado por sus números y actitud ganadora. Un jugador enérgico y trabajador, un auténtico killer que busca cosechar algún título en sus últimos años como profesional. Su perfil es muy similar el de Bullock, aunque más físico y joven. No sabemos que ha pasado entre ‘Sweet Lou’ y Messina… El italiano ya nos tiene acostumbrados a raras decisiones.