Dos equipos catalanes de baloncesto en silla de ruedas, el Joventut GAM y el FC Barcelona - UNES, que militan en la División de Honor, disputaron la final de la Lliga Catalana el pasado 13 de junio. Los verdinegros se proclamaron campeones tras imponerse por 77 a 40. El título rompió la imbatibilidad de los azulgranas, campeones de los ocho últimos años. Roberto Mena, el mejor jugador de la final después de culminar una actuación estelar con 42 puntos y 56 de valoración. Estos datos reflejan que el baloncesto en silla de ruedas es sinónimo de calidad y espectáculo para los aficionados. En este sentido los medios de comunicación tendrían que difundir más a menudo este deporte para que la gente pudiera acudir a los partidos. Según el entrenador y jugador del Joventut GAM, Fabián Castilla “no es lo mismo un discapacitado que juega a baloncesto que un deportista que utiliza una silla de ruedas. En el primer caso sólo puede atraer a familiares, y en el segundo a cualquier espectador”.
Todo aquel que se desplace algún día a ver un partido de baloncesto adaptado tiene que comprender que no se trata de equipos de discapacitados sino de deportistas. Este matiz es importante ya que se trata de un deporte donde el físico ejerce un papel fundamental en el desarrollo del juego y que requiere de habilidad, equilibrio. Hay que recordar que la pista tiene las mismas dimensiones y reglas del baloncesto convencional, lo único distinto a excepción de los pasos (se permite botar, coger el balón y volver a botarlo) y las acciones espectaculares. En el baloncesto ACB, NBA, el llamado ‘showtime’ se aprecia en los mates, los alley-hopps y los tapones. Por el contrario, en silla de ruedas se encuentra, por ejemplo, en los triples, las jugadas de espaldas al aro y el uno contra uno.
No fue hasta la década de 1940 cuando el baloncesto en silla de ruedas empezó a reconocerse como deporte, en Estados Unidos fueron los pioneros. Una de las curiosidades es que llamaban a las sillas ‘voladoras’ y los equipos los formaban personas que habían sufrido lesiones de guerra como símbolo de superación.
La grandeza del baloncesto como deporte está en el hecho de transmitir valores tales como la capacidad de esfuerzo, el trabajo constante, la perseverancia. Estos son más visibles en el baloncesto adaptado, ya que tampoco entiende de obstáculos ni barreras y es un modo de superación y crecimiento personal tanto físico como psicológico.
A nivel estatal existe la División de Honor formada por doce equipos de toda la geografía española. En Cataluña el Joventut GAM y el FC Barcelona - UNES juegan en la máxima categoría del baloncesto adaptado.
Actualmente si existen equipos profesionales en el baloncesto convencional con problemas económicos, todavía lo tienen más difícil los que pertenecen a la División de Honor del baloncesto adaptado. En 2007, el presupuesto de los equipos era de unos 300.000 euros aproximadamente que cubren, no sin esfuerzo, gracias a patrocinadores y otros sponsors. Parte importante del presupuesto está destinado a las sillas de ruedas, el coste aproximado de una de titanio es de 4.000 euros.
El Joventut GAM se fundó en la década de los noventa como Grup d’Amics dels Minusvàlids de Badalona (GAM) y no fue hasta el año 2001 que llegó a un acuerdo con el Joventut para que el equipo formase parte del club badalonés con el nombre Joventut GAM. La temporada siguiente, los verdinegros debutaron en la máxima categoría del baloncesto adaptado español.
Otro de los equipos catalanes en la élite del baloncesto en silla de ruedas es el FC Barcelona UNES. El baloncesto adaptado no se constituyó como sección no profesional del club hasta la temporada 2007/2008 dentro de un marco de colaboración con la ONCE y el Instituto Guttmann. Dos años más tarde, en 2009, el club azulgrana firmó un acuerdo con otro equipo histórico de la liga catalana, el UNES de Sant Feliu de Llobregat creado el 1983, para fundar el FC Barcelona – UNES.
Los aficionados al baloncesto deberíamos ver partidos de baloncesto adaptado, estoy convencida que nos engancharíamos y podríamos disfrutar al igual que lo hacemos con la ACB, la LEB, la Liga Femenina y la NBA. El baloncesto en silla de ruedas, también es buen baloncesto.