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Santiago García
Undrafted: Entrando a la NBA por la puerta de atrás Jueves, 21 de Abril de 2005 |
Las puertas de la NBA no siempre se cierran tras el draft. Si miramos la historia reciente, podemos ver como jugadores como John Starks, David Wesley, y más recientemente Earl Boykins, Ben Wallace o Brad Miller, no llegaron a ser drafteados en su día y siguieron otro camino para llegar a la liga, al igual que otros muchos. Los undrafted players comienzan a aparecer a finales de la década de los 80, cuando la cantidad de rondas de draft desciende drásticamente a 2 ó 3 -en comparación con las hasta 10 rondas que se llegaron a alcanzar pocos años antes-, bajando así mismo la cantidad de jugadores que resultaban elegidos, pero no ha sido hasta los últimos años que se ha hecho patente este fenómeno. Para estos jugadores no ha sido un camino de rosas el conseguir hacerse un hueco en la liga, algunos han pululado por las ligas menores americanas como la CBA, otros han jugado en Europa, y otros, como Starks, a pesar de lograr un contrato de FA (Free Agent) en la temporada donde les correspondía, no obtuvieron continuidad, y tuvieron que pasar un tiempo en otras ligas hasta dar con su verdadera oportunidad en la NBA.
John Starks fue en el primer jugador que sin ser drafteado por una gran liga profesional (NBA o ABA) consiguió jugar en la NBA, tras un año en los Warriors y otro en la CBA, su hueco lo encontró en los Knicks, donde mediados de los 90 encadenó una serie de temporadas que le llevarían en el año 2000, jugando ya en Utah, a conseguir ser el primer jugador de este tipo en conseguir llegar a los 10.000 puntos. Aunque esta hazaña es más importante, Starks siempre será recordado por su mate lateral contra los Bulls en el Madison en los playoff del 93, y es que el ser humano siempre recuerda mejor las imágenes que los datos.
La marca de los 10.000 puntos no fue igualada por David Wesley hasta el año pasado, y no ha sido hasta hace pocas semanas que ha superado la marca de puntos de Starks. Su historia ha sido parecida a la de Starks. Tras no ser drafteado, pasó la temporada 92/93 en la CBA, desde donde dio el salto a los Nets, y fue tras cambiar de aires y jugar en Boston donde comenzó a encadenar grandes temporadas, llegando a jugar 8 años seguidos como titular en los Hornets.
A pesar de jugadores como Starks o Wesley, no ha sido hasta hace relativamente pocos años que el fenómeno de los undrafted players ha empezado a notarse. Las causas son fáciles de dilucidar, y es que además de la reducción del número de elecciones respecto a años anteriores, ha cambiado también el panorama del basket mundial, con el consiguiente el aumento de jugadores extranjeros que entraban en la órbita NBA y -porqué no decirlo- las ansias que algunos equipos tenían por estos jugadores, algunos de ellos proyectos muy a largo plazo que no servirán más que para figurar en la lista del draft de un año concreto y de los que difícilmente volveremos a oír de ellos.
Jugadores actuales que no fueron drafteados en su momento pero que ahora son estrellas en la NBA no son pocos. Podemos destacar a Earl Boykins, el diminuto base de los Nuggets, sin miedo alguno a enfrentarse a las moles que son sus contrarios y que tras pasar por 4 equipos en 3 años sin pena ni gloria, ha conseguido asentarse como un gran 6º hombre en la escuadra de los Nuggets, consiguiendo encadenar bastantes partidos por encima de las 10 puntos y algunos puntuales con 20-10. Incluso ha llegado a batir el récord histórico de puntos en una prórroga, con 15 ante los Sonics el pasado 18 de Enero.
Otro a jugador a nombrar es Ben Wallace. Tras haber sido catalogado como un jugador unidimensional, este décimo de once hermanos ha conseguido brillar con luz propia, aunque sea en el apartado más oscuro del juego, la defensa. Galardonado 2 veces como mejor defensor, 28 equipos se están tirando de los pelos por no haberle elegido allá por el año 96.
Por último nombraré a Brad Miller, jugador que a pesar de realizar unas más que dignas temporadas en los Pacers, apenas era reconocido hasta que llegó a los Kings hace un par de veranos. En Sacramento ha conseguido adaptar su estilo de juego a la perfección con el del equipo, convirtiéndose en un polivalente jugador interior, capaz de pasar, correr, tirar desde todos sitios etc, olvidando así viejos tiempos, cuando incluso llegó a jugar en la A2 italiana (actual LegaDue).
Actualmente, además de despuntar en una liga menor o (sobretodo) en Europa, hay otra vía- en algunas situaciones casi obligatoria- para acceder a la NBA, las Summer Leagues. En estas ligas de verano los equipos ponen a prueba a distintos jugadores que quieren conseguir un puesto, hayan sido o no drafteados, agentes libres, o rookies con contrato. Además, sirven como pretemporada para evaluar como mejoran de una lesión jugadores ya veteranos. Las normas de la NBA son muy rígidas en estas ligas, y muy pocos jugadores con contrato pueden participar, apenas 3 jugadores que no sean ni jóvenes en sus primeros años de contrato, ni hayan pasado lesionados gran parte de la temporada anterior, ni siquiera se puede pagar a los jugadores que participan en ellas más allá de lo que suponga alojamiento, comida y transporte. Son ligas duras, donde se juegan bastantes partidos en pocos días y además se juegan muy pocos minutos, con lo que demostrar que se tiene talento no es fácil.
A pesar de ello, durante el mes de julio, estas ligas se llenan de jugadores, algunos son jóvenes que han tenido mala suerte en el draft y otros son auténticos veteranos del basket FIBA, pero todos tienen el sueño de jugar en la NBA, aunque muy pocos lo consiguen. Actualmente, la relevancia de estas ligas de verano a aumentado bastante, y ya son patrocinadas por multinacionales, como Reebok, que patrocina la Rocky Mountain Revue -que tiene a los Utah Jazz como anfitriones- y la Vegas Summer League que se disputa en Las Vegas o Pepsi y la Pepsi Pro Summer League que se juega en Orlando, Florida. En los últimos años la cantidad de ligas de verano promocionadas por la NBA ha fluctuado entre 4 y 6, pero manteniendo una presencia de entre 5 y 7 equipos por liga, dejándose notar su marcado carácter no competitivo sino como pruebas de jugadores, dándose bastantes casos de ligas donde no todos los equipos jugaban los mismos partidos. Aún así, lo normal es que haya 6 equipos por liga, jugando 5 partidos y no es raro que se jueguen simultáneamente dos ligas diferentes
Como ejemplo de jugadores que han salido recientemente de estas ligas cabe destacar a un curtido jugador FIBA, Ben Handlogten, que tras jugar en varias ligas del continente, llegando a ser máximo reboteador de la liga griega, consiguió en el verano de 2003 un hueco en el roster de Utah, y Marquis Daniels que en ese mismo verano fue fichado por los Mavericks llegando la temporada pasada a conseguir varios partidos seguidos rozando el triple doble con más de 20 puntos.
Y es que, como dice Bruce Bowen, otro jugador que no fue drafteado y tuvo que jugar en Francia y en la CBA: "Just because you don't get drafted doesn't mean you can't play". - "Solo porque no seas drafteado, no significa que no sepas jugar"
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Hasta siempre, Midwest Division Sophomores ON FIRE!