2016

27

Enero

16:46

Nuria García Pérez

Copa Princesa 2016: Melilla quiere ser el Rey de Copas

El Melilla Baloncesto viaja a Palencia para conseguir su cuarto título copero. De esta manera, se convertiría en el equipo que más Copas atesora en su palmarés. Los azulinos confían en ganar al líder tras haberlo hecho en Liga

La expedición del Melilla Baloncesto viajará a Palencia para enfrentarse este viernes (21 horas) al Quesos Cerrato Palencia con motivo de la final de la Copa Princesa. Los de Alcoba cuentan con alicientes de sobra para romper la tradición y alzarse como campeones lejos de casa, algo que no ha sucedido desde que se introdujo el nuevo formato.

Cómo llega el Melilla Baloncesto: motivos para confiar

El equipo dirigido por Alejandro Alcoba se mostró, desde el comienzo de la Liga Regular, como uno de los candidatos a ocupar los puestos altos de la clasificación. Los melillenses configuraron una plantilla llena de talento. Ni siquiera la baja de un Albert Sàbat que puso rumbo a la ACB antes de debutar supuso demasiado problema, pues se repuso inmediatamente.

Actualmente, el club de la ciudad autónoma, segundo clasificado de LEB Oro, presume de un buen bagaje, con 14 victorias y cinco derrotas. La jornada previa a la Copa, que pudo haber sido un tropiezo, se convirtió en victoria gracias a una gran segunda parte en un duro duelo ante el Palma Air Europa, otra de las grandes plantillas de la Liga. Así, el equipo ya suma dos victorias consecutivas y buscará ampliar esa racha en la segunda vuelta.

Las derrotas del Decano no siempre se han producido ante rivales directos, sino que principalmente los azulinos han cedido ante rivales de mitad de tabla. De los cinco partidos perdidos, tan solo uno ha sido en el Javier Imbroda: la derrota que se produjo en la sexta jornada ante un Amics Castelló en plena forma (70-76). El resto de los partidos los han perdido tierras peninsulares y nunca han sido de más de 6 puntos de diferencia, lo que da una idea del buen hacer defensivo de los jugadores de Alcoba.

Al contrario que le ocurre al rival de la gran final de Copa para el Melilla hay un antecedente muy positivo: la victoria del pasado 30 de diciembre que hemos mencionado anteriormente, en tierras palentinas ante el Quesos Cerrato. El cuadro norteafricano ya sabe lo que es vencer en una olla a presión como es el pabellón Marta Domínguez. Este puede ser un factor clave para alzarse con la victoria, pues como apuntaba Alejandro Alcoba en una entrevista a la FEB, “vencerá quien tenga nervios de acero”.

La plantilla azulina: calidad y equilibrio para llegar lejos

El míster del Decano, Alejandro Alcoba, no ha dejado de incorporar pupilos a sus órdenes y ha conseguido mantener una plantilla con veteranía y juventud muy equilibrada. El último en llegar ha sido el base Jorge Sanz, que no había disfrutado de demasiados minutos en el Montakit Fuenlabrada de ACB. Por ello, ha decidido volar hasta Melilla para “volver a sentirse jugador”, como él mismo declaraba ante la prensa. El madrileño, que disputó sus primeros minutos como jugador del Melilla ante el Palma Air Europa, deberá disputar el puesto al talentoso Josep Franch. Por su parte, Pelayo Larraona no está disfrutando de demasiados minutos.

El puesto de escolta es uno de los mejor cubiertos de la plantilla del Decano. Marcos Suka-Umu y Asier Zengotitabengoa están siendo dos de los estandartes principales del equipo, especialmente el segundo, que ha sido su mejor jugador en varias jornadas. El duelo entre el vasco y Marc Blanch, dos auténticos jugones, será uno de los mayores atractivos de la final de este viernes.

La única posible baja del Club Melilla Baloncesto para la Copa Princesa es el capitán Eloy Almazán, que ayer se entrenó al margen del grupo debido a las molestias que sigue arrastrando en su gemelo izquierdo. En caso de que este no pueda jugar el viernes, su hermano Pablo deberá reemplazarlo en el puesto de 3. Ya lo hizo en el partido liguero ante el Palencia, en el que consiguió un destacable +16 de valoración.

En la pintura melillense, el protagonista podría ser por enésima vez Edu Hernández-Sonseca. Si bien es cierto que el veterano pívot ha dejado atrás los estratosféricos números que registró la pasada campaña con Planasa Navarra, el madrileño no se está quedando atrás y sigue siendo indiscutible en el juego interior. Estará bien acompañado por un Brandon Edwards que está teniendo una temporada más discreta que la anterior en Breogán. Los palentinos también deberán tener en cuenta a jugadores como Héctor Manzano, que fue muy incisivo en el partido liguero en Palencia, y Edu Gatell, que no estuvo en aquella cita pero esta vez sí podrá jugar.

La historia avala al Rey de Copas

Desde que la Copa de la FEB se juega con equipos LEB, el Melilla ha jugado cuatro Copas, de las cuales ha ganado tres: en 1999 ante el Menorca Bàsquet, en 2001 ante el Minorisa Manresa y en 2010 ante el Vive Menorca. Solo perdió la de 2009, en Alicante ante el CB Lucentum. El club de la ciudad autónoma es, junto al Joventut Badalona, el equipo que más Copas FEB tiene en sus vitrinas.

La ciudad de Melilla es por su parte la que ostenta el récord de organizaciones de Copa. La ha acogido en tres ocasiones, en una de las cuales el equipo de la ciudad no la jugaba (año 2007), pues hasta la temporada 2008-2009, las Copas FEB no tenían por qué organizarse en la ciudad de origen del primer equipo clasificado al final de la primera vuelta.

El Melilla ha jugado esta Copa en todo tipo de formatos: final de 8, final de 4 y final directa. Por todos estos motivos, aunque hace ya cinco ediciones que no disputan este trofeo, en el club y en la ciudad saben bien de qué se trata y la entidad que tiene dicho acontecimiento.

Inexpertos en la Copa

La experiencia de los jugadores del Club Melilla Baloncesto no es la más amplia en cuanto a la competición copera. De hecho, solo hay dos jugadores de la plantilla actual que hayan jugado una hasta ahora. Ellos son Asier Zengotitabengoa, que es el único que tiene una en su palmarés (la conseguida con River Andorra en 2013-2014), y Brandon Edwards, que fue subcampeón el año pasado con Breogán Lugo, también ante el Quesos Cerrato Palencia.

Para el resto de jugadores que componen la plantilla melillense, la del viernes será la primera final de Copa que disputen. Sin embargo, todos ellos están sobradamente mentalizados de lo que es jugar una final; especialmente, el capitán Eloy Almazán, que afirmaba hace días que “los nervios afloran” cada día que pasa, y que “una final es diferente” al resto de partidos.

Se calcula que habrá más de cien aficionados procedentes de la ciudad autónoma en el Marta Domínguez. Esa presencia comporta, sin duda, otro aliciente más para la que sin duda será una gran final en la que se respirará baloncesto.


@nurialesgp en Twitter

Nos encanta lo que hacemos

Copyright 2016 enCancha.com | On-line desde 2004