2015

19

Marzo

13:15

Dani Alento

Kentucky, a 6 partidos de la gloria

Ha llegado el momento de la verdad en la NCAA, el March Madness. Kentucky aspira a cerrar con este título una temporada para recordar. Tiene muchas posibilidades de conseguirlo, siempre y cuando sea lo bastante hábil como para no caer en ninguna emboscada.

Otro año más estamos en marzo, otro año más llega la primavera, y otro año más enloqueceremos con el baloncesto. Porque otro año más está a punto de empezar el March Madness, la gran fiesta del baloncesto universitario de los Estados Unidos.

Los jóvenes aspirantes a estrellas de nuestro deporte lucharán con un doble objetivo. Por una parte, llegar lo más lejos posible en esta competición. Por otra, destacar y llamar la atención de aquellos que en un futuro, cercano o lejano, deberían seleccionarles en el draft de la NBA.

El gran rival a batir de este curso es la todopoderosa Kentucky. Los Wildcats llegan a este punto de la temporada imbatidos, con 34 victorias en 34 partidos. Su juego no es pulido, ni elegante, ni tan vistoso en estático como sería de esperar. Y tienen problemas desde la línea de 3 puntos. Pero este equipo es una auténtica apisonadora. Su potencial físico y atlético está a años luz del resto de aspirantes.

Su quinteto titular tiene dos jugadores interiores de 2,13, un alero de 2,08 y un base y un escolta, los gemelos Harrison, de 1,95. Y con 4 jugadores de banquillo del mismo nivel que los 5 iniciales. De hecho, hasta la lesión de Alex Poythress el entrenador John Calipari cambiaba sus jugadores de 5 en 5, con dos pelotones bien definidos, sin que el Kentucky perdiera talento ni intensidad.

Nadie le discute al número 1 del ranking de Associated Press durante todo el curso su condición de máxima favorita. Hasta el punto que las casas de apuestas sólo pagan 1 a 1 por su triunfo final. Si se cumplen los pronósticos y se acaba proclamando campeona, Kentucky cerraría la temporada sin conocer la derrota, con 40 triunfos en otros tantos partidos. Desde la Indiana de Bobby Knight el año 1976 ningún otro equipo ha vuelto a lograr esta gesta.

Sus contrincantes no se lo pondrán fácil. La gloria a ganar derrotando a los Wildcats es demasiado grande como para no dejarse la piel en el empeño. Cada uno con su estilo. Hay universidades con un juego de ataque preciosista y muy atractivo como Notre Dame o Gonzaga. Otras absolutamente defensivas como Virginia o Villanova. Las hay con un esquema de juego muy estructurado como Wisconsin. Físicas como Arizona, Baylor i West Virginia. Con mucha veteranía y experiencia como Iowa State. Algunas han estado agazapadas hasta ahora, para llegar a marzo en su mejor momento, como Michigan State y North Carolina. Y las hay que no que sabe porque las han invitado después de un curso decepcionante, como UCLA.

Y luego tenemos a Duke con el mejor pívot de los últimos años, el freshman y probablemente número 1 del draft de la NBA del 2015 Jahlil Okafor. Su repertorio de movimientos en la pintura es inacabable. El primo del NBA Emeka Okafor es un prodigio de la técnica, el nuevo Tim Duncan, el joven por el cual suspiran los Knicks de la NBA. Palabras mayores. Y no está solo. Otros dos jugadores de primer año han destacado en el equipo de Mike Krzyzewski: el base Tyus Jones y el alero Justise Winslow, hijo de aquel Ricky cuyos vuelos hacían levantar de sus asientos a los seguidores del Estudiantes de la Liga ACB.

No soy adivino y lo que es peor, acostumbro a no acertar cuando me arriesgo a hacer alguna predicción. El cuadro del torneo ya es lo bastante complicado, con cuatro cuadrantes de potencial igualado. Sólo os avanzaré una cosa con la certeza absoluta de no equivocarme: nos lo vamos a pasar en grande.


@danielalentomor

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