2013

13

Septiembre

16:56

Dani Alento

Moneyball: persiguiendo intangibles

El nuevo impuesto de lujo grabará mucho más a los equipos que pasen del tope salarial y restringirá sus excepciones salariales. Los errores a la hora de fichar jugadores saldrán mucho más caros. Cualquier ayuda será bienvenida, y una de ellas es el uso de estadísticas avanzadas.

Como os he prometido en alguna ocasión, vamos a hablar del moneyball, o lo que es lo mismo, la elaboración de todo tipo de estadísticas avanzadas para cuantificar los aspectos más insospechados del juego, y su aplicación práctica tanto durante los partidos como en la elaboración de plantillas. Hay fórmulas muy complejas (especialmente para los que somos de letras), así que he intentando resumir sus principios básicos y poner los enlaces correspondientes en el texto para los que querais profundizar más (y seais de ciencias, claro).

El año 2002 los Oakland Athletics de la Major League de Beisbol contrataron como general mánager a Billy Beane. Con el segundo peor presupuesto de la liga, Beane asumió el reto de hacer un equipo competitivo con jugadores baratos que ningún otro equipo valoraba. Y decidió aplicar las estadísticas que recopilaban los aficionados más entusiastas, y a las que nadie más hacía caso.

Michael Lewis explicó esta historia en su libro “Moneyball: the Art of Winning and Unfair Game” (2003). Si no quereis leer, hay una versión cinematográfica del año 2011 protagonizada por Brad Pitt.Los Athletics no ganaron la liga sino que fueron eliminados en primera ronda de playoffs. Pero se clasificaron, algo inesperado a principio de temporada. Y encadenaron 20 victorias consecutivas en Liga regular.

 

 

El resto de equipos de la MLB tomó nota de la revolución iniciada por el equipo de Oakland y todos incorporaron el análisis de estadísticas avanzadas. Y del beisbol, esta nueva herramienta dio el salto al resto de Ligas profesionales de los Estados Unidos. Dean Oliver fue el primero en hacerse un hueco como analista estadístico dentro del organigrama de un equipo de la NBA. A partir del año 2000 empezó a colaborar con los Supersonics. En el 2004 el equipo de Seattle lo incorporó plenamente a su plantilla. En el 2006 fichó por los Denver Nuggets como director analítico.

El año 2003 Oliver publicó “Basketball on paper”, en el que explica las bases de su método de trabajo. Sus principales contribuciones son la cuantificación de la eficacia ofensiva y defensiva individual y colectiva referenciada por posesión y no por partido, y el establecimiento de cuatro claves básicas para la victoria según su modelo analítico (efectividad en tiros de campo, porcentaje de rebotes ofensivos, pelotas perdidas por posesión y tiros libres por tiro de campo realizado).

Cuantificando el rendimiento

Históricamente, la evaluación de la productividad de los jugadores en la NBA se basaba en su anotación, y en menor medida en sus rebotes, a los que luego se sumaron tapones y asistencias. Y de los simples números se ha ido pasando a fórmulas cada vez más complejas. NBA Efficiency es el baremo oficial de la liga. Se obtiene sumando puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones, restando los lanzamientos de campo errados, los tiros libres fallados, y las pelotas perdidas, y dividiendo el total resultante entre el número de partidos jugados.

El TENDEX es similar al anterior, pero cuantifica por minutos en lugar de por partidos. La valoración se obtiene sumando puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones, restando las pérdidas de pelota, los lanzamientos de campo errados, los tiros libres fallados divididos entre 2 y las faltas cometidas, y dividiendo el número resultante entre el número de minutos disputados por el jugador.

El entonces analista de la ESPN John Hollinger, teniendo en cuenta los datos básicos utilizados en estas dos valoraciones, les asignó diferentes grados de importancia a cada uno e introdujo cifras de equipo referenciadas a las generales de la liga como elemento modulador. Es el PER (Player Efficiency Rating), de fórmula complicadísima.

 La temporada pasada los Memphis Grizzlies se hicieron con los servicios de Hollinger como vicepresidente de operaciones. El es la mente pensante tras el traspaso de Rudy Gay a los Raptors. No sólo consiguieron su objetivo principal, que era aligerar el presupuesto del equipo. También lograron que el rendimiento del conjunto no se viera afectado por la marcha de su líder en anotación.

Pero el baloncesto es un juego de equipo, y las estadísticas individuales no siempre aciertan. El PLUS-MINUS (+/-) registra la variación de las diferencias en el marcador mientras un jugador está en pista, partido a partido, independientemente de sus números individuales. Por lo que un jugador mediocre se beneficia del trabajo de un buen equipo. Sin embargo, esta estadística es la forma perfecta de evaluar a jugadores con buenos números personales, pero de escasa trascendencia en las victorias de su equipo.

El +/- es limitado en lo individual, pero también puede servir para comprobar el funcionamiento de combinaciones de entre 2 y 5 jugadores, y cuales presentan mejor compatibilidad. Como valoración única este sistema es muy engañoso, pero puede ayudar a contextualizar a los otros.

Todos los datos cuentan

El año 2006 se publica “The Wages of Wins: Taking Measure of the Many Myths in Modern Sports ” de David J. Berri, Martin B. Schmidt y Stacey L. Brook, un análisis estadístico de las cuatro grandes ligas EUA. En uno de sus capítulos dedicado a la NBA, establece un modelo llamado WINS PRODUCED que revoluciona el campo estadístico en el baloncesto. Partiendo de la premisa que los anotadores ineficientes están sobrevalorados, centra su interés en la eficacia en el tiro y el número de posesiones.

No sólo importan los puntos anotados, sino también como se consiguen. El sistema WINS PRODUCED intenta valorar la eficacia ofensiva y defensiva de los jugadores, analizando su rendimiento y ajustando el impacto de sus compañeros sobre sus números individuales. El proceso de cálculo es complicado y para explicarlo necesitaria al menos 2 artículos como éste.

Los equipos de la liga profesional de baloncesto han adoptado como nuevos conversos estas innovaciones matemáticas. Y sus especialistas han ido ganando importancia. Daryl Morey se convirtió en general mánager de los Houston Rockets en 2007, siendo el primer especialista en estadística en llegar a este cargo. Los equipos ya no sólo fichan a jugadores de equipos contrarios. Ahora mismo, los analistas son casi tan valorados como las estrellas del baloncesto.

 El citado Morey es uno de los máximos responsables de la MIT Sloan Sports Analytic Conference, una cita que desde 2006 reune a estudiantes universitarios, aficionados, emprendedores y profesionales de la gestión deportiva con el objeto de promover la innovación de la industria del deporte. La edición de este año contó con 125 conferenciantes y 2700 asistentes.

En este foro se presentan estudios como el que dice que en finales ajustados los locales son más propensos a fallar tiros libres, pero también a capturar el rebote ofensivo. O el que afirma que la experiencia de sus jugadores ayuda a un equipo a clasificarse para playoff, pero que a partir de iniciarse éstos pasa a ser un factor irrelevante. Esa experiencia, en cambio, si ayuda en el caso de los entrenadores (+ 0,14 victorias por partido de playoff disputado).

La cantidad de estadísticas que manejan los equipos es absolutamente aterradora por su magnitud. Los sistemas de valoración que os he explicado hasta ahora son sólo la punta del iceberg de un tremendo maremagnum de datos. Para que os hagais una idea, un trabajo del 2010 de José A. Martínez, del Departamento de Economía de Empresa de la Universidad Politécnica de Cartagena, recopila algunos de los cálculos realizados por los analistas deportivos. Desde que se redactó hasta ahora seguro que se han creado nuevos parámetros.

Esta temporada el campo de las estadísticas puede sufrir una nueva revolución, a partir de la instalación en todas las canchas de la NBA de cámaras de video para realizar el seguimiento de los jugadores durante los partidos, junto con el software para analizarlo. La tecnología que hasta ahora utilizaban la mitad de equipos de la competición pasa a ser obligatoria.

Estas cámaras permitirán obtener y analizar datos hasta ahora sin evaluar, y que permitirán determinar de forma más exacta la importancia de cada jugador en su equipo. Toda esta información podrá ser recibida en tiempo real, por lo que podría aplicarse durante el partido en juego. La clásica pizarra del entrenador será sustituida por una tablet. Y los intangibles tal vez dejarán de serlo.


@danielalentomor

Nos encanta lo que hacemos

Copyright 2016 enCancha.com | On-line desde 2004