Difícil resumir en pocas palabras las multiples emociones vividas, pero por muchas razones esta Copa será difícil de olvidar para tod@s los que estuvimos allí.
A pesar de las adversas condiciones meteorológicas, tiene mérito que las aficiones llegaran a tiempo para dar color al gris escenario del Pabellón Príncipe Felipe. Escenario perfecto quizás para otro tipo de competición, pero parece ser que menos los federativos, todos sabemos que el Pabellón Siglo XXI hubiera sido el escenario ideal. Porque fuera de Salamanca, y puede que Valencia, un pabellón para 3000 espectadores es el marco idoneo para una competición de baloncesto femenino.
Como ya intuíamos, la FEB, a través de su presidente ha sacado pecho diciendo que la opción de 4 equipos habia sido todo un éxito…. Jugando un Campeonato de España Autonómico, infantil y cadete, masculino y feménino es fácil llenar asientos si además le sumamos las entradas que se regalaron en Zaragoza los días previos. El retransmitir por Teledeporte dos partidos tampoco coló. Esta mañana, miercoles, he visto la final otra vez en el canal de la TDT, con una realización para llorar, intentando tapando los enormes vacios del pabellón, sin repeticiones… no creo que los miles de seguidores que no pudieron asistir a Zaragoza se merezcan ésto.
Reivindicación por parte de todos los asistentes de querer una Copa a 8 pareció no importarle mucho al Sr Saez, que se pasó gran parte de los partidos ocupadísimo con su teléfono movil… De momento Salamanca y Valencia ya se han ofrecido a organizar la próxima edición, al menos en algo están de acuerdo, que sea para 8 equipos. A un año vista, veremos que se inventa esta vez la Federación para intentar estropearnos otra vez la fiesta. Los que estuvimos allí lo disfrutamos, hubo respeto y cordialidad entre todas las aficiones. Porque lo mejor para el baloncesto femenino, el nuestro, es que la rivalidad sea sana, con cánticos y gritos de ánimo.
Desde el domingo, el corazón de los salmantinos y seguidores de Avenida es mas azul que nunca.
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