Cosas del amor propio... de María Pina
Vuelve otra semana más María Pina a contar a sus cientos de seguidores sus sentimientos, y además de verdad.
Cosas del amor propio...
Quizá esto haga que me sienta mejor aunque las cosas en caliente no se deben decir pero el frío no me llega así que intentaré suavizar las palabras y expresar lo mejor que pueda mis sentimientos.
64-62 reflejaba el marcador cuando sonó la bocina del minuto 40. Qué duro momento cuando crees que tu problema ahora es el más grande, la montaña más alta de superar, el abismo, la desesperación, la rabia de tener en la mano mucho más que una victoria y que se esfume en 2 minutos. El reconocimiento al trabajo, subir ese nivel de profesionalidad, de ganarte el respeto, de dar un golpe en la mesa y defender el baloncesto del bueno. Mi cara de felicidad, de vivir cada segundo del encuentro, de luchar y superar adversidades juntos durante el partido, las sensaciones que me hacen sentir cada una de mis compañeras o el cariño del cuerpo técnico cuando sentí que falle al equipo al hacer la quinta falta. Lo siento.
En Canarias aparte de hacerme daño en el tobillo me deje una parte de mi amor propio cuando perdimos de tanto y con tal malas sensaciones. Y no iba a permitir que nadie volviera a pensar que puede subestimarnos, que puede llegar a nuestra casa y de forma rápida nos deje atrás y se lleve la victoria. Me propuse luchar para recuperar ese amor y sin pensarlo estábamos luchando cara a cara contra Salamanca, en el ajo como se dice.
Pero no. Todo pero nada, tan cerca pero no. Qué injusto, qué bien jugamos, qué bien leíamos cada defensa que nos hacían, como nos apoyamos entre nosotras, como calentaba la grada, repito; como calentaba la grada, tanto que incluso ahora después de un día que pasó todo todavía me emociono pensando en el partido porque por ellos también duele.
Tengo mucho sentimiento por el baloncesto pero más por el club y por mis compañeras que me lo dan todo. “Es un juego, unos ganan y otros pierden, pero habéis estado ahí, pero tienen más presupuesto, pero tienen las mejores jugadoras” Esto me decía mi madre para intentar consolarme y gracias mamá pero tan cerca y tan bonito ganar, tan justo para el que ha jugado mejor.
Qué duro entrenar mañana, coger las fuerzas necesarias para hacerlo, qué duro. Qué grande todo lo que me pasa. Qué grande que la gente grite cuando meto una canasta, qué grande que después de todo estés a mi lado. Sé que puede parecer tonto, es un partido pero para mi es mi forma de ser. Es tan grande todo…gracias por todo el cariño.
Nota: Si pulsaís sobre la foto se puede ver a mayor tamaño la preciosa imagen que nos regala María