Partido de los que gusta ver. Encuentro disputado entre el primero y tercer clasificado. De los que mantiene al público en vilo, metido en la cancha disfrutando de este deporte. Ojalá fueran así todos los enfrentamientos en la Fonteta. Y es que Mann Filter demuestra año tras año que es uno de los fuertes de la liga.
Le jugó al Ros de igual a igual. Insisto, para la afición estos son los partidos en los que disfruta de verdad. A todo aficionado le gustaría que no hubiera tanta diferencia entre los equipos, y hubiera una liga más disputada. El conjunto maño mantuvo el marcador igualado hasta el tercer cuarto, en el que el físico y la falta de dos de sus jugadoras estrella, María Pina y Ouviña, le pasó factura.
A priori se preveía un partido interesante. Mann Filter llegaba a la Fuente de San Luis a plantarle cara al líder de la Liga Femenina, y a continuar con la racha ganadora. Y es que las mañas llevaban 10 partidos seguidos sin conocer la derrota. Con encuentros difíciles. Cabe decir que en su cancha son casi invencibles. Ganaron al Rivas y al Perfumerías Avenida. Y Víctor Lapeña les llenó de moral para el enfrentamiento de esta tarde.
Así jugaron, mostrando garra y la calidad indiscutible que les hace estar entre los cuatro primeros de la tabla. Faltando jugadoras importantes como la base titular Ouviña o María Pina, el Zaragoza desplegó un buen juego y puso contra las cuerdas en más de una ocasión al invicto Ros Casares.
Comienzo muy igualado en la Fonteta, con ambos conjuntos moviendo rápido el balón y asistiendo mucho a sus interiores. La base titular, Casas, que salió en sustitución de la lesionada Ouviña lo hizo muy pero que muy bien. Moviendo mucho a su equipo y manteniéndolo en el partido.
Se ponían 13-8 a falta de tres minutos para finalizar el primer cuarto, con Wauters como protagonista gracias a haber anotado la mitad de los puntos de su equipo. También Casas destacó entre las suyas, con seis puntos. Finalmente terminaba el cuarto 18-10.
En el segundo cuarto, las de Víctor Lapeña continuaron confiadas, haciendo contra ataques cuando el juego lo permitía y anotando desde la zona gracias a sus pívots y a una Queralt Casas muy inspirada.
El encuentro seguía igualado, con tan solo cinco o seis puntos de ventaja para las valencianas. Las de Roberto Iñiguez lograron algo de ventaja al ecuador del periodo, pero tras una sucesión de buenas jugadas, las zaragozanas consiguieron empatar a 27 a falta de dos minutos, gracias a los tiros exteriores. Como desde la pintura lo veían complicado por la altura de las interiores del Ros, probaron desde la línea de 6.75, hasta ponerse por delante en el electrónico (27-29). Finalmente se iban hacia los túneles con el luminoso en tablas (29-29).
Tras el parón, el Ros salió dispuesto a romper la igualdad, y consiguió un parcial de 6-0. Las mañas salieron algo aletargadas, lo que causó que Lapeña solicitara tiempo muerto. Pero no sirvió de mucho, ya que el Mann Filter seguía sin ideas en ataque. Se les terminaban las posesiones, y en los tiros estaban algo fallonas. Todo esto provocó que las locales se fueran al último cuarto con 14 puntos de ventaja (46-32).
El último round del partido, obviamente no tuvo la emoción de los dos primeros. La diferencia ya era importante, y esto redujo la magia e intensidad que había anteriormente. Y es que no lograron bajar de los diez de ventaja, gracias a la presión del Ros, que mejoró en la faceta defensiva.
Finalmente las de la capital del Turia se hincharon a meter canastas, y estiraron el marcador hasta 70-46. Pero este resultado no refleja la realidad, ya que no hubo tanta diferencia entre ambos equipos. Quizá les pasó factura la ausencia de dos de sus jugadoras clave, tal vez la confianza comenzaba a menguar al ver que las valencianas se iban en el luminoso. Y todo esto hizo que bajaran el ritmo a la vez que el Ros subía la intensidad en su defensa.
Cabe decir que el Ros no estuvo muy fino en los dos primeros cuartos. La ausencia de una de sus mejores triplistas, Lauren Jackson se notó. Tampoco estuvo a la altura de los partidos anteriores la enorme Maya Moore (terminó con 12 puntos). Pero con todo esto, el Ros supo recuperar su juego en la segunda mitad, y dar un golpe en la mesa, consiguiendo su mejor racha de victorias a comienzo de Liga, con 17 en su casillero. En la temporada 2000/2001 lo dejó en 16.
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