El jueves (20:30 horas) comienza la serie final por el título en el que sólo sobreviven los dos máximos favoritos al cetro de campeón. El Ros Casares y el Perfumerías Avenida volverán a verse las caras un año más en la gran final de la Liga Femenina, prevista al mejor de tres partidos y que comenzará su serie en Valencia para pasar después a Salamanca y volver, si fuera necesario, de nuevo a la ciudad del Turia.
En Salamanca saben que el Ros Casares de Valencia tiene todas las de ganar. Puede que tengan los dos conjuntos las líneas exteriores igualadas, pero en el juego interior domina claramente el equipo taronja, y más cuando Alessandra Santos sigue siendo la principal duda del equipo salmantino tras el gople recibido en la rodilla en el partido e Ibiza que le impidio jugar el tercer partido de semifinales. Y en ese juego de la pintura aparece Érika de Souza.
La jugadora brasileña ha jugado extraordinariamente la serie contra el CB San José hasta el punto de promediar 18 puntos y 15 rebotes en los dos partidos disputados en semifinales. Tal y como declaró de Souza a la página web del Ros, “la final llega en mi mejor momento”. Y no es para menos. Los meses de lesión que ha pasado la gigante del Ros Casares le han venido bien. “En esos meses me guardé las ganas de jugar y ahora espero dar lo mejor de mí para ayudar al equipo a lograr el título”, explicó Érika de Souza.
En Valencia tenían claro que el rival sería el Avenida de Salamanca, aunque también sabían que el EBE Promociones PDV iba a poner en grandes problemas a las de Hernández. “Esperábamos que el rival fuera el Perfumerías Avenida y estamos preparadas para competir con ellas. El equipo está listo y vamos a luchar con todas nuestras fuerzas para lograr el título. Si puede ser en dos partidos, mejor”.