El Ros Casares de Valencia se clasificó para la final de la Copa de la Reina tras vencer claramente al Mann Filter Zaragoza en un partido en el que se impuso la lógica y la calidad, pero que en sus primeros compases olía a sorpresa. De este modo, el Perfumerías Avenida, primer finalista tras eliminar s Rivas Ecópolis, ya sabe que tendrá que lidiar con las valencianas para llevarse el cetro copero.
El partido comenzó como muy poca gente en el Príncipe Felipe se esperaba, con Mann Filter Zaragoza tomando la iniciativa en el marcador y con un Ros Casares de Valencia que miraba impotente como el rival se le subía a las barbas. El Mann Filter estaba en su Copa, ante su público y en su pista, por lo que tocaba hacer uno de los mejores partidos del equipo sin ningún complejo. Las de Lapeña entraron al campo extramotivadas por un pabellón abarrotado como pocas veces se ha visto el Príncipe Felipe en un partido de chicas. El ambiente era el idóneo para la gesta. Un primer parcial de 0-6 invitaba al optimismo en la afición presente, que veía algo que muy pocas veces sucede en un partido del Ros Casares, y es que a los cinco minutos de partido, las de cantó solamente habían anotado cinco minutos gracias a la gran velocidad en el juego del rival, que provocaba una y otra vez las posesiones largas y desesperadas de Laia Palau y compañía. La ventaja de Mann Filter parecía que podía aumentar poco a poco, pero la mala suerte en dos penetraciones de Ouviña y Feaster, que no entraron, peromitió al Ros Casares dos contraataques rápidos que ponían casi las tablas en el electrónico (10-11). Isma Cantó tuvo que tirar de una inspiradísima Amaya Valdemoro para pone tranquilidad y coherencia en el partido. La madrileña se lució en todos los minutos que estuvo en la pista, y de sus manos salieron las canastas que daban aire a un Ros que se vio muy pronto en un aprieto. Así, al final del primer cuarto, las de cantó ya dominaban por 19-14.
En el segundo cuarto, Amaya volvía a echarse el equipo a la espalda. Al igual que Torrens en la primera semifinal, Valdemoro quiso dejar sello en el Príncipe Felipe. Con 17 puntos en los primeros 20 minutos, sin errar ningún tiro (4 tiros de dos y 3 triples), fue el alma de las valencianas, que sin embargo no estaban muy tranquilas en la pista porque el Mann Filter Zaragoza, comandadas por una revolucionaria Paula Palomares y una Cristina Ouviña con mucho orgullo, les había salido peleón. Curioso dato en la pista, era el emparejamiento veteranía-juventud que podía presenciarse durante algunos minutos, y es que las dos españolas del Mann Filter, estaban defendidas por Valdemoro y Hammon, respectivamente, y encima, jugándoles sin complejos, pero aún así el resultado era desfavorable a las de casa, que perdían por 45-29.
Tras el descanso, las fuerzas seguían igualadas, aunque con una ligera ventaja siempre a favor del Ros Casares. Un triple de Dickson nada más comenzar parecía que le daba alas a las de Lapeña, pero Amaya Valdemoro seguía a lo suyo y volvía a anotar otra canasta, su punto 21 en apenas 19 minutos en la pista. Al Mann Filter le empezaban a fallar las fuerzas, prueba de ello la impotencia de Ouviña en una entrada a canasta fallada lanzando un grito al cielo. Las cosas no pintaban nada bien para las locales, y dos nuevas canastas de Érika de Souza, que empezaba a hacerse fuerte en la zona, colocaban 22 puntos de diferencia entre ambos conjuntos (53-31). A partir de ahí, lo poco que le quedaba al Mann Filter era demostrar su orgullo y deleitar a la afición con una pelea constante que se personalizó en una de las de la casa. De nuevo ‘Super’ Cristina Ouviña, como no se cansaba de llamarla el speaker del encuentro, anotaba cinco puntos consecutivos que ponían el partido difícil pero no imposible de ganar (54-36). A todo eso, respondió el Ros Casares con tres triples casi consecutivos que ya dejaban KO a las mañas, que se marchaban a afrontar los últimos diez minutos con 63-37 mandando en el resultado.
En el último cuarto las cosas estaban ya más o menos vistas para sentencia, por lo que Isma Cantó aprovechó para dar minutos a las que menos habían participado en el encuentro. Salió Drljaca, que anotó la primera que tuvo y que pudo, pero Becky Hammon seguía en el banco aunque el público la pedía en pista (salió cuando quedaban cuatro minutos para el final). Los minutos siguieron pasando con tranquilidad, con un intercambio de canastas que tan sólo hacía subir el marcador a favor de ambos, y el Ros Casares, a poco para el final, se dedicó a deleitar a los espectadores con pases por detrás de la espalda, y triples lejanos, como uno de Becky Hammon y otro de Anna Montañana, aunque éste no tocó aro. Así, el partido se lo llevó el favorito, el Ros Casares de Valencia, y el Mann Filter, en su Copa de la Reina dejó una buena imagen que deja claro que ha disputado esta competición por méritos propios. Y muy bien merecido. Al final, con Isa Pérez y Carla Agulló en pista, 75-52.
La estrella del partido: Amaya Valdemoro se mostró imparable. 21 puntos y 1 solo fallo en el tiro.
Isma Cantó: "Hemos empezado algo lentas, y Zaragoza nos ha metido un parcial de 0-6. Con el paso de los minutos hemos ido cogiendo el ritmo y ya con el partido resuelto hemos buscado llegar a la final de mañana de la mejor manera posible"
Amaya Valdemoro: "Mann Filter era un rival peligroso, que lleva haciendo una LF muy seria y con un equipo muy compensado. Han jugado un gran partido, pero al final hemos ganado"
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