Casi 4000 espectadores acudieron a ver a algunas de las mejores jugadoras del mundo enfrentarse al equipo de su ciudad, y no se podrán quejar del partido tan vibrante que han vivido, pues hasta el bocinazo final no se supo quien se llevaría el gato al agua. El partido era amistoso, pero no se lo tomaron así las charras, que ante su público intentaron conseguir un gran triunfo, saliendo con un juego muy intenso desde el primer minuto. Esta intensidad tan alta impidio que se vieran numerosos puntos en ambas canastas, pero permitió que el Avenida consiguiera plantar cara a un equipo superior.
La primera parte estuvo marcada por la igualdad, algo que cambió tras el descanso, pues las de José Ignacio Hernández conseguirían una renta de 11 puntos, gracias sobre todo a una defensa excelente, y una Tracy Reid inspiradísima y muy motivada ante sus compatriotas. Sin embargo, como ya ocurriera contra el Ros Casares, Estados Unidos despertó en cuanto la cosa se ponía difícil, y poco a poco consiguieron mermar la diferencia, aprovechando los problemas anotadores de un Avenida quizá algo previsible en ataque, y que no explotaba todas las variantes ofensivas de las que son capaces.
Las norteamericanas conseguirían volver al partido en el momento en que este estaba decidiéndose, pues la comandancia del electrónico variaba a cada jugada, algo que obligaba a ambos conjuntos a estar atentos. Dos triples de Smith pudieron decantar la balanza del lado visitante, pero la grada se brindó con su equipo, y su ruido se unió a la enorme defensa en los momentos claves de las salmantinas, que acabarían forzando la prórroga.
En este tiempo extra, el Avenida no pudo contener tan bien como había hecho hasta ese momento al combinado USA, y aunque Anna Montañana tuvo la oportunidad de brindar al público una segunda prórroga, su lanzamiento de tres fue demasiado forzado, y la lógica se impuso, pues aunque con más dificultad de la que esperábamos todos, las de Anne Donovan se llevarían el gato al agua.
Por lo tanto, derrota dulce aunque no del todo la del equipo azulón, pues aunque se plantó cara al actual campeón olímpico (aunque no estuvieran algunas de las estrellas, como Taurasi, Bird o Ford), quedó la sensación de que se podía haber ganado. Sin embargo, esto será más importante pasado mañana, pues se recibe al Club Baloncesto San José en el partidazo de la jornada, que ayudará a dilucidar la lucha por el segundo puesto. Del equipo leonés precisamente asistieron al partido dos de sus jugadoras, compatriotas de las visitantes, como son Ashley Robinson y Muriel Page.