2013

28

Febrero

10:14

Dani Alento

Los Grizzlies reducen costes

El jueves 21 de febrero se cerró el plazo de traspaso de jugadores en la NBA. Tras unas últimas horas frenéticas de rumores, todos quedaron en agua de borrajas. Es lo que tiene dejar los deberes para el último momento. Que a veces no da tiempo a cerrar los tratos. Los Grizzlies no esperaron hasta el final para cerrar sus operaciones. Sabían lo que querían.

 

Pau Gasol acabará la temporada vistiendo la camiseta de los Lakers. Otro año más que su traspaso parecía inminente, y otro año que no se moverá de la soleada California. Su elevada nómina ha desanimado a muchos, y sus lesiones han hecho dudar al resto. Por si fuera poco, el mal ambiente en el equipo en torno a Dwight Howard (su relación con Kobe Bryant ha pasado de mala a lo siguiente) ha convertido al catalán en la bala en la recámara del antaño primer equipo de Los Angeles. Nunca se sabe…

Tampoco se movieron ninguna de las estrellas y jugadores destacados que protagonizaban los rumores de última hora. Ni Josh Smith de los Hawks, ni Rondo, Pierce o Garnett de los Celtics, ni Paul Millsap o Al Jefferson de los Jazz ni por supuesto Eric Gordon de los Hornets. Y así, al final, la pieza de más importancia que cambió de equipo coincidiendo con el cierre del plazo de traspasos fue el escolta de los Magic J.J. Redick, que deberá robarle minutos y tiros a Monta Ellis y Brandon Jennings en los Milwaukee Bucks.

Los Kings de Sacramento intentaron en vano librarse de Tyreke Evans o Demarcus Cousins. Acabaron traspasando a Thomas Robinson, número 5 del último draft, a los Houston Rockets. Los hermanos Maloof, propietarios de los Kings, se deshicieron del prometedor jugador sólo para rebajar el coste de su plantilla en 3 millones de dólares. 

No fue la única operación para reducir los niveles salariales de algunos equipos. Washington Wizards envió a Jordan Crawford a los Celtics a cambió del lesionado Leandro Barbosa (baja para toda la temporada, acaba contrato este verano) y Jason Collins (con un contrato que también finaliza). Los Golden State Warriors, a cambio de casi nada (2 segundas rondas de draft) se libraron de Jeremy Taylor y Charles Jenkins, que apenas participaban en el juego. Ninguno iguala a los Memphis Grizzlies.

Altas y bajas de los Grizzlies

La gerencia de Memphis, con las ideas muy claras, hizo sus movimientos principales en enero. El dia 22 de ese mes, envió a Marreese Speights, Wayne Ellington y Josh Selby, tres suplentes con capacidad para aportar (especialmente los dos primeros) a los Cleveland Cavaliers. A cambio recibieron al suplente de suplentes Jon Leuer y una primera ronda de draft a determinar.

Y el día 30 de enero enviaron a Rudy Gay, su líder anotador, a los Toronto Raptors junto con el pívot iraní Hamed Haddadi. A cambio recibieron a Jose Manuel Calderón y al ala pívot Ed Davis. Calderón no llegó a conocer Memphis, ya que fue enviado directamente a los Pistons de Detroit, a cambio de Tayshaun Prince y Austin Daye. El día del cierre de traspasos incorporaron al interior Dexter Pitttman, proveniente de los Miami Heat, prácticamente a cambio de nada.

Son movimientos que pueden parecer ilógicos. Deshacerte de una de tus estrellas y de un puñado de piezas útiles a cambio de un veterano sólido como Prince y jugadores en busca de su lugar en la liga. Pero todo tiene su explicación. Lo que pasa es que no hay que buscarla en la pista, sino en el balance de cuentas.

El ahorro inmediato

Porque todo ha sido una operación de reducción de costes salariales. La próxima temporada entra en vigor el nuevo impuesto de lujo, que penaliza mucho más que el anterior a los equipos que superan el tope salarial (ver El futuro de Pau Gasol, publicado el 17 de enero). Para calcular la cantidad a pagar, se suman los salarios de todos los jugadores con contrato de un equipo en el partido que cierra la liga regular. Así que en Memphis han empezado a moverse con más de un año de antelación.

Las nóminas de los jugadores salientes suman un total de 24.805.769 dólares esta temporada. 16 millones y medio corresponden a Rudy Gay, que cobrará 18 la siguiente y más de 19 la 2014-15. Y todos garantizados. Marreese Speights pasa de los 4 millones este año y el siguiente. Wayne Ellington cobra dos millones. Incluso el inoperante Haddadi pasa (y holgadamente) del millón de dólares anual.

Las nóminas entrantes suponen un gasto esta temporada de 13.546.113 dólares. Los Grizzlies se ahorran más de 11 millones. Y lo que es más importante, se ha sustituido el contrato garantizado de larga duración de Rudy Gay por otro de igual duración, el de Tayshaun Prince, pero sensiblemente más barato. El alero proveniente de los Pistons cobra 6.765.000 dólares esta temporada, 7.200.000 la siguiente y 7.700.000 la 2014-15.

Flexibilidad para próximas temporadas

Otro detalle a tener en cuenta es el de las “qualifying offers”. Cuando un jugador acaba su primer contrato en la NBA, el equipo puede hacerle una nueva oferta de una temporada subiéndole el sueldo un 25% respecto a la anterior. Al final de este nuevo contrato se convierte en agente libre para fichar por quien quiera. Si la franquicia decide no presentar la “qualifying offer”, el jugador se convierte en agente libre restringido. Para retenerlo debería igualar la oferta que reciba de otra franquicia. El derecho de tanteo.

Hacer o no hacer una “qualifying offer” a un jugador es opción del equipo. Y si quiere librarse de él, basta con no hacerla y el jugador queda libre. A las malas, si luego se cambia de decisión se iguala la oferta de otro equipo y asunto arreglado. El contrato de Wayne Ellington ofrecía esta posibilidad la siguiente temporada. Hamed Haddadi y Josh Selby podían ser cortados, aunque lo que cobran es calderilla comparado con Gay y Speights.

De los jugadores entrantes, solo Prince tiene tres años garantizados. Austin Daye, John Leuer y Dexter Pittman esperarán una “qualifyinf offer” al final de la próxima temporada, mientras Ed Davis lo hará la 2014-15. Así, el ahorro con los nuevos contratos podría llegar a ser de otros 12 millones de dólares para la temporada siguiente, y de algo más de 11 millones y medio para la 2014-15. En total, en tres temporadas los Grizzlies podrían rebajar 35 millones de dólares de su capítulo de nóminas.


@danielalentomor

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