2012

18

Diciembre

20:56

Iván Rodríguez

Vientos de cambio en el sur de Madrid

Baloncesto Fuenlabrada ha conseguido poner dos victorias de por medio respecto del descenso tras la llegada de Trifón Poch a la entidad. El técnico cordobés ha revalorizado los activos naranjas, y encara una semana fundamental en su objetivo de salvar la categoría, enfrentando a Manresa y Cajasol.

 

 

Perder tres de cinco partidos no es que sea logro para echar las campanas al vuelo, pero como dijo Joan Laporta, “cuidado, que no estamos tan mal”. Analizando rivales y sensaciones, los seguidores de Fuenlabrada pueden encarar el futuro con más optimismo del que cabía prever hace poco más de un mes, tras perder claramente 73-52 en el Centro Insular, y con 1-6 en la clasificación. Porfirio Fisac pagaba los platos rotos y era cesado del banquillo naranja tras año y medio dirigiendo el barco. Los responsables de la entidad del sur de Madrid escrutaban el mercado en busca del Moisés que guiara a la primera plantilla por el sendero de la permanencia ACB.Trifón Poch era el elegido.
 

El míster cordobés las ha vivido casi de todos los colores en sus experiencias anteriores en Girona, Alicante y Granada, aunque seguro se le recordará (injustamente) por ser el técnico que no pudo evitar el descenso deportivo de Estudiantes el curso pasado. Se intuye que sus números de la pasada temporada al frente del banquillo colegial -en situación límite- pesaron en la elección de la directiva del Fuenla: cuando Trifón Poch dirigió su primera sesión en el Magariños, el balance de Estudiantes mostraba un alarmante 6-16. En los doce partidos que dirigió el andaluz, logró una marca de 5-7 y mantuvo viva la llama de la permanencia hasta el fatídico partido ante Murcia.


En el banquillo local del Fernando Martín, Poch acumula un más alentador 2-3 en su cuenta particular. Dato para la esperanza: de las tres derrotas, dos se produjeron ante FC Barcelona y Bilbao Basket, equipos de otra guerra diferente a la de Fuenlabrada, y por sólo tres puntos cada uno. Para no confiarse: de los cinco partidos con Trifón Poch en el banquillo, cuatro se han jugado como local, y tres se han perdido, incluyendo los dos mencionados anteriormente y el más sangrante, ante CB Canarias.

 
Presión como local


Así pues, la asignatura pendiente de Baloncesto Fuenlabrada pasa por amarrar los partidos de casa, donde acumula seis derrotas en siete partidos. Hasta su victoria en el derbi ante Estudiantes, el pasado fin de semana, los partidos en el Fernando Martín se contabilizaban por derrota local. Quién sabe si superar a uno de los hermanos mayores de la capital inyecte la dosis de tranquilidad y confianza que permita enderezar definitivamente el rumbo del equipo, que afronta su octava temporada consecutiva entre los mejores.


La llegada del entrenador cordobés al banquillo fuenlabreño ha servido para corregir en parte la deriva en la que se encontraba el equipo, apoyándose en varios pilares. A la motivación, estímulo a nivel mental y ganas de agradar de los jugadores ante un cambio de “jefe”, se añade la mejora de las prestaciones de los líderes de la plantilla. James Feldeine se ha convertido en el valor seguro que todos esperábamos, promediando más de 20 puntos en las últimas cinco jornadas, y asumiendo la responsabilidad que le corresponde en la faceta ofensiva.


Sin duda el otro destacado es Mou Sené. El pívot senegalés acusó en las primeras jornadas la inactividad derivada de la grave lesión de rodilla que se produjo el pasado mes de enero, y que le mantuvo alejado de la cancha hasta el comienzo de la presente temporada. Su producción anotadora, lejos de ser decisiva, ha mejorado sensiblemente desde la llegada de Trifón Poch (promediaba algo menos de cinco puntos por partido hasta la jornada siete, aumentados a seis en los cinco encuentros siguientes), sin embargo, es debajo de los tableros donde el africano se está erigiendo en coloso: su número de capturas en ambos tableros asusta, y ante Estudiantes consiguió el record reboteador de la temporada con 19 (ojo, y nada menos que nueve en canasta ajena). Al Barça le “pescó” 12 rebotes (seis en ataque) y nueve a Bilbao Basket (con los mismos seis en ataque). Además, ya pone más de un “gorro” por partido, algo lógico en un 2,11 m., pero que no se ha logrado hasta que sus problemas físicos han ido quedando atrás.


Semana clave ante Manresa y Cajasol


Quedando claro los máximos exponentes naranjas en defensa y ataque, Colom, Valters, García y Leo Mainoldi completan la guardia pretoriana en una plantilla donde las estrecheces económicas han impuesto juventud y cantera (y bisoñez) sobre nombres y fichajes. El base andorrano, todo un veterano a sus 24 años, comparte la manija con el recién regresado Kristaps Valters, repartiéndose minutos de calidad ante la baja forma de un Sergio Sánchez cuyos minutos sobre el parquet se han desplomado desde que Trifón Poch se sienta en el banco. Aun con números aceptables a día de hoy, de Chuck García y Leo Mainoldi se espera un paso adelante que permita al equipo huir de la quema del descenso.


Los próximos días se antojan vitales para ese propósito, pues Baloncesto Fuenlabrada se medirá el jueves a Manresa en el Nou Congost, recibiendo a su “alma gemela”, Cajasol, en el Fernando Martín el domingo a las 18h. Dos victorias significan alivio y el descenso al menos a tres partidos. Dos derrotas devuelven los problemas al sur de Madrid.
 


@ivanrm81

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