2012

26

Septiembre

00:58

Jordi P. Camí

FIATC Joventut y Barça Regal jugarán la final de la Lliga Catalana

Los verdinegros superaron al Assignia Manresa tras remontar el partido en la segunda mitad gracias a una mayor intensidad y la defensa.

Fiatc Joventut 88 - 80 Assignia Manresa

Salva Maldonado no pudo contar con una de sus estrellas, Corey Fisher, pero sí recuperó a los canteranos Nacho Llovet y Albert Ventura, mientras Jaume Ponsarnau también volvió a contar con Javi Rodríguez, que fue duda hasta última hora por unas molestias en la espalda. Una lesión que desapareció rápidamente de su cabeza tras lo visto en los primeros minutos.

Él fue el artífice del gran arranque de los suyos con un parcial de 0-5. Si hacía falta anotaba y si no asistía a sus pívots Asselin o Ramsdell, a los que más tarde se les unió Oliver Arteaga, que a la postre fue el mejor, con 15 puntos y 5 rebotes. Y es que los manresanos este año vuelcan su ataque en el juego interior.

Por su parte, los verdinegros juegan como siempre. Su estilo es innegociable. Correr y ataques rápidos, si hay una opción hay que tirar, nada de especular y alargar las posesiones. Barrera y Ehambe son dos jugadores que se sienten como pez en el agua con este juego. Ellos son tiradores y cuando reciben el balón ya están pensando en lanzar.

El canterano aguantó a los suyos en la primera parte, mientras el flamante fichaje estuvo mejor en la segunda mitad. Ehambe no se lo piensa dos veces, si consigue un centímetro de ventaja, arma el brazo y tira. En el juego interior Kuzmic impuso su altura y envergadura, mientras Gaffney demostró que es un pívot ágil y rápido capaz de correr al contraataque subiendo el balón.

Otra característica que no cambia en el Joventut es su apuesta por los jóvenes, además de Barrera, Albert Ventura y Guillem Vives también dispusieron de minutos e incluso llegaron a formar la tripleta exterior de la Penya. Los tres fueron atrevidos y descarados, Barrera con el tiro exterior, Ventura con sus penetraciones y Vives en defensa robando balones gracias a sus largos brazos, que recuerdan a los de Ricky Rubio.

Con todo este arsenal, los de Badalona fueron remontando poco a poco, a pesar de la gran dirección de Alex Hernández, cada vez con más confianza, y los puntos de Troy DeVries y Ramsdell para los del Bages. Clave fue la intensidad defensiva que imprimieron los verdinegros tras la reanudación.

Manny Quezada fue la punta de lanza que contagió la agresividad a sus compañeros tanto en ataque como en la retaguardia. Los manresanos se quedaron en 14 puntos en el tercer cuarto. Y es que si la Penya defiende, intimida, controla el rebote y corre a campo abierto es mortal de necesidad para sus rivales.

El miércoles será otra historia en la final contra el Barça Regal. Será la cuarta vez consecutiva que se vean las caras en la última eliminatoria de la competición catalana, en 2008 ganaron los de Salva Maldonado, y las tres últimas veces los de Xavi Pascual se han llevado el gato al agua. El año pasado fue de paliza, 54-94, veremos si los verdinegros aprovechan el factor pista, consuman la venganza y se acercan a los 15 títulos azulgrana.

 

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@Jorpek

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