Con el fin de una temporada toca hacer un ejercicio de evaluación de la misma para saber qué se esperaba conseguir, qué se ha conseguido, en qué situación se encuentra el equipo a su término y hacia dónde hay que remar de cara a la próxima campaña. El Gescrap Bizkaia ha tenido una temporada agridulce, con éxitos muy sonados en un año en el que la afición se ha involucrado hasta el límite y en la que se han vivido gestas para el recuerdo, pero en la que también ha habido fracasos que han dolido.
¿Qué se esperaba?
El principal objetivo marcado a principio de año era claro: demostrar que lo conseguido el año pasado no fue un espejismo. El magnífico resultado en los Playoff de la, entonces, Liga ACB contra todo pronóstico los hacía serios candidatos al título éste año y, lo que era más importante, los situaba en el panorama europeo del máximo nivel al valerle ese subcampeonato liguero una plaza para disputar la Turkish Airlines Euroleague por primera vez en su historia. Asimismo, este año también participarían en la Supercopa Endesa al ser los anfitriones de la competición y, además, buscarían clasificarse para la Copa del Rey, tratando de conseguir buenos resultados en ambas.
¿Qué se ha conseguido?
A pesar de las altas miras que ha tenido el club bilbaíno, los resultados al final de la temporada han sido una de cal y otra de arena. La primera desilusión se fraguó en la Supercopa Endesa, con una derrota a las primeras de cambio ante el Caja Laboral, seguida por la no clasificación del equipo para la Copa del Rey. Estas decepciones fueron prontamente olvidadas por el buen papel de los hombres de negro en la Euroliga, al ir avanzando ronda tras ronda hasta caer eliminados ante el CSKA Moscú en los Cuartos de Final de la competición en el año de su debut, una hazaña que sólo otros dos equipos habian conseguido. Finalmente, la participación en los Playoff de la Liga Endesa fue de corta duracion al ser eliminado por la vía rápida en los cuartos de final ante, nuevamente, el Caja Laboral.
La clave de los éxitos del Gescrap Bizkaia ha estado en el estilo del juego al que han tratado de ser fieles durante la temporada: despliegue de un baloncesto muy físico con defensas fuertes y aprovechando el juego en transición. Los tres fichajes realizados a principio de temporada (Raúl López, Roger Grimau, y D'Or Fischer) sirvieron para potenciar aún más si cabe esos aspectos y complementar a la perfección el puesto de base que se había quedado cojo al término del año pasado. Gracias a esto y a la incansable afición de Miribilla, que es casi un sexto jugador, los hombres de negro fueron avanzando en una Euroliga en la que cualquier triunfo era ya un logro debido a su condición de debutantes, hasta llegar a la nada desdeñable fase de los Cuartos de Final.
Pero las alegrías cosechadas también tuvieron su parte de penurias, provocadas, en gran medida por problemas físicos causados por la exigencia del calendario. La temporada comenzó mal, con tres bajas en el equipo que le impidió a los bilbaínos hacer un buen papel en la Supercopa Endesa, que se celebraba en su casa. Su ausencia en la Copa del Rey fue causada, en gran medida, por el desgaste que supuso la clasificación para el TOP 16 de la Euroliga. Jugadores como Blums, Fischer o Banic, tuvieron que perderse varios partidos durante el año por diversas lesiones y otros como Jackson o, nuevamente, el citado Banic arrastraron molestias o cansancio jornada tras jornada al no poder recuperarse debidamente. Todo esto trajo consigo que llegaran en un estado de forma no óptimo a la recta final de la temporada, traduciéndose en la eliminación de los Playoff de la Liga Endesa en cuartos de final.
Y la temporada que viene ...
Con todo esto el próximo año será todo un reto para el Gescrap Bizkaia. Con varios jugadores ya fuera del equipo y otros tantos con su continuidad en el aire, a día de hoy sólo cinco o seis de sus hombres repetirán el año que viene en la plantilla. Ni tan siquiera es seguro que su entrenador, Fotis Katsikaris, dirija el banquillo la próxima campaña. No obstante, el club ya se está moviendo y ha anunciado el fichaje de Adrien Moerman para las tres próximas temporadas y, aunque aún está sin confirmar, el base Nikos Zisis podría engrosar las filas de los bilbainos.
Es el comienzo de un proceso de renovación en el que todavía se tendrán que anunciar más nombres para rellenar el hueco de los que se marchan para confeccionar una plantilla con garantías para volver, una vez más, a consolidarse como unos de los mejores equipos del país. Sus miras este año pasarán por clasificarse para la Copa del Rey y los Playoff de la Liga Endesa y obtener un buen puesto en ambas competiciones. Este año, por desgracia, no podrán disputar la Turkish Airlines Euroleague, sino que lo harán en una renovada Eurocup en la que en sus dos anteriores participaciones llegaron hasta las semifinales. Alzarse con el título les otorgaría una plaza automática para la Euroliga del año que viene, algo que no pueden dejar escapar otra vez.