2012

20

Junio

19:55

Mauricio Fernández

Una temporada de fe perfecta

Tras varias campañas en un continuo “quiero y no puedo”, el Real Madrid por fin volvió al cetro de los títulos, al Olimpo donde se retan los mejores, y lo más importante, lo hizo con un juego bonito y atractivo con el que casi consigue derrotar al todopoderoso FC Barcelona a domicilio en el final de liga, una gesta reservada a unos pocos.

La Liga Endesa 2011-2012 ha llegado a su fin. Los nostálgicos ya podrán empezar a echar de menos un curso baloncestístico que ha estado plagado de momentos irrepetibles y de otros no tan especiales, pero que al fin y al cabo han dejado un recuerdo imborrable en la retina de los espectadores.


Pocos aficionados habrán tenido el placer de ver a jugadores como Rudy Fernández o Serge Ibaka compitiendo a un nivel tan elevado. Muchos decían que su llegada al Real Madrid no iba a ser positiva porque no estarían disponibles a la hora de la verdad, pero pocos se imaginaban que los Carroll, Reyes, Llull o Rodríguez iban a dar un salto de calidad tan grande, y lo más importante, se iban a quitar de un plumazo todos los complejos.


¿Qué se esperaba?


Tras el final de la temporada 2010-2011, con un ejercicio repleta de turbulencias y altibajos, la salida de Messina ponía en entredicho la labor de la junta directiva. Lele Molin se hizo cargo del equipo hasta el final, y la clasificación para la Final Four de la Euroliga en Barcelona fue una grata sorpresa para los seguidores blancos y para el baloncesto español, pero el papel de los madrileños no estuvo a la altura de las circunstancias.


Primera consecuencia: un lavado de cara en la dirección del banquillo, y la llegada de Pablo Laso que sorprendía a propios y extraños. ¿Por qué un hombre que venía de entrenar al Lagun Aro GBC era el elegido para remontar un proyecto que empezaba a sembrar dudas? Laso cumplió en su última campaña con los donostiarras dejándoles con un balance de 12-22 en 14º lugar, la salvación cumplida. ¿Estaría preparado para coger las riendas de un proyecto de dimensiones tan diferentes?


En la primera piedra de toque, la Supercopa de la Liga Endesa 2011, el Real Madrid perdió 74-70 en semifinales ante un FC Barcelona que se seguía mostrando intratable. Pablo Laso tenía su primer contacto real de por dónde irían los tiros en las fechas posteriores, pero ni los más optimistas se imaginaban lo que sucedería meses después en la Copa del Rey en Barcelona.


¿Qué se ha conseguido?


Para empezar, y lo más importante, un título que llegaba a la casa blanca como agua de mayo. Demasiado tiempo sin saborear las mieles del triunfo y sin poder competir de tú a tú contra el FC Barcelona, el eterno rival. Muchos aficionados recordarán las palizas a las que era sometido el Real Madrid en años anteriores, como en la final de Copa del Rey en Bilbao, que poco contribuían a aumentar el número de aficionados. Nadie niega que el baloncesto desplegado por el conjunto de Xavi Pascual sea muy efectivo y casi infalible, pero también hay que decir que no favorece el espectáculo.


Volviendo con la travesía del Real Madrid esta temporada, la Copa del Rey fue el punto de inflexión. El Palau Sant Jordi fue testigo de uno de los juegos más atractivos que se han visto desde hace tiempo en la ACB. Sergio Llull y Jaycee Carroll se encargaron de martillear el aro blaugrana para llevarse una victoria por la que pocos habrían apostado unos días antes.


Poco tiempo después quedarían eliminados de los cuartos de final de la Euroliga, pero a pesar de aquél tropiezo, la dinámica seguía siendo ascendente.
Llegaron los Playoffs, y con ello una de las eliminatorias más duras y bonitas que se recuerdan. Se trata de la que disputaron el Real Madrid y el Caja Laboral, con victoria para los primeros. La tensión se podía cortar con un cuchillo y muy pocas veces se ha visto el Palacio de los Deportes con un ambiente tan espectacular. El 3-2 para los de Laso hacía justicia a la temporada, y en la final, otra vez el Barça.


Todo apuntaba a que la serie no sería corta, y a que el factor cancha podría ser clave, pero una vez más, fallaron los pronósticos. Sólo un canastón de Marcelinho Huertas en el primer envite casi desde el medio campo salvó a un FC Barcelona que vio cómo el Real Madrid había empezado la seria con más hambre que nadie. El segundo choque sirvió para alargar la serie y que los aficionados al baloncesto se aseguraran dos partidos más de espectáculo. Con la vuelta de la serie a Madrid, el Barça mordió el polvo como pocas veces lo había hecho antes. Las declaraciones de Pascual afirmando que “ha sido el peor partido en mi historia como entrenador en el FC Barcelona”, sirven para hacerse una idea de lo tocado que estaba el club.


Pero Lorbek y Wallace decidieron elevar su juego y llevar de vuelta la seria a Barcelona. El Real Madrid había dejado pasar una oportunidad única.
El resultado del último encuentro es de sobra conocido por todos, pero no queda más que quitarse el sombrero ante un renacido Real Madrid que ha encontrado su juego, algo que no se paga con dinero.


Y la temporada que viene…


De momento, uno de los ‘culpables’ de la buena marcha del Real Madrid, Pablo Laso, ha sido renovado hasta 2014. Sergio Rodríguez, del que se especulaba con su salida a principio de año, se ha mostrado como una de las mejores piezas en el engranaje blanco, y ha vuelto a la selección con unos Playoffs para quitarse el sombrero.


En el otro lado, la salida de Velickovic está en el aire, y es más que probable que Ante Tomic no continue. Singler podría emprender su aventura en la NBA, y la llegada de Marcus Slaughter y Draper está confirmada a falta de presentación oficial.El objetivo, no puede ser otro que como mínimo seguir en la línea de la presente campaña y volver a estar en la lucha por todos los títulos. La Euroliga tiene que ser otro reto, ya que volver a quedar fuera de los cuartos de final sería un fracaso rotundo.
 

@mauri_fa

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