Barça Regal 69 - 75 Real Madrid
Fotogalería del encuentro / Jordi Montraveta
Mismo quinteto titular y mismo inicio de partido que el miércoles con los blancos por delante en el marcador desde el comienzo. Otra vez la bestia negra azulgrana, Ante Tomic, era el dominador de la pintura aunque Vázquez le daba la réplica en el aro contrario. Eso sí, los de Pablo Laso llevaban el ritmo de partido que les interesaba. Era como un combate de boxeo.
Golpe del Madrid y golpe del Barça. Era un toma y daca continuo que beneficiaba a los madridistas más acostumbrados a un marcador alto. Y es que a los merengues les gusta correr liderados por el siempre explosivo Sergio Llull, no en vano son el mejor equipo anotador de la liga y si encima tienen acierto en el tiro exterior son imparables.
Sin embargo, esta vez los barcelonistas no se amilanaron y volvieron a buscar a sus dos referentes en el palo bajo, Erazem Lorbek y Pete Mickeal. A ellos se unió el carácter saliendo desde el banquillo de Sada y Rabaseda, que calentaron el encuentro. Los madridistas seguían castigando los cambios defensivos del Barça, mientras en defensa realizaban muchas ayudas, sobre todo a Lorbek.
Además, los de la capital española cargaban el rebote ofensivo para tener segundas oportunidades. En ese momento volvió a aparecer Marcelinho Huertas, que se siente con confianza después del triple ganador, mientras Eidson sigue desaparecido después de su lesión en la Copa del Rey. Al descanso se llegó con máxima igualdad, 40-40.
Tras la reanudación, los catalanes saltaron a la cancha más enchufados y plasmaron un parcial de 8-0. Era otro ritmo de partido, con más defensa, más contactos y más errores, es decir, el tempo que interesaba a los barcelonistas que son la mejor retaguardia del campeonato. Y si van por delante en el electrónico se sienten como pez en el agua controlando la ventaja.
En el último período Navarro y Lorbek asumieron los galones y daban la máxima renta a los de Xavi Pascual. En ese instante, Pablo Laso tomó una decisión básica, poner a los dos bases en pista, Sergio Rodríguez y Sergio Llull. Ambos dieron más control de balón a los suyos para buscar la mejor opción.
Y la mejor opción fueron los triples, dos del propio Sergio Rodríguez, que pide sitio en la selección española, otro de Mirotic y un último de Carroll para poner un 68-72, con 45 segundos para el final. Navarro buscó la falta en la siguiente acción pero se encontró con una pérdida de balón y los blancos sentenciaron desde la línea de personal.
El parcial en el último cuarto lo dice todo, 13-26 y con unos madridistas espectaculares desde la línea de 6.75 con un 11 de 17. Por tanto, la eliminatoria se iguala a un triunfo para cada equipo y ahora la serie viaja a Madrid para disputar el tercer encuentro, el próximo lunes.
La estrella: Sergio Rodríguez. Él solito cambió la dinámica del partido que perjudicaba a los suyos en el último cuarto. Cuando juega con Llull se siente con más libertad y demuestra todo su potencial creativo. Está cuajando un gran playoff y contra los azulgrana fue clave con dos triples en los últimos minutos que le dieron la vuelta al marcador y enfriaron los ánimos catalanes. Acabó con un espectacular 4 de 5 en triples y repartió cuatro asistencias.
@Jorpek