Minnesota Lynx 92 - Los Angeles Sparks 84
Vibrante y competido partido el que nos ofrecieron Minnesota Lynx y Los Angeles Sparks para deshacer la serie 2-0 que llevaban los dos equipos, y que cayó del lado de las locales gracias al talento individual y los arranques de furia de sus jugadoras de referencia a su excelente juego de conjunto mientras las visitantes no tuvieron bastante para ganar con su buen juego de conjunto y la buena toma de decisiones. Empezaron las Lynx metiéndolo casi todo y eso les proporcionó ligeras ventajas de entre 4 y 6 puntos hasta finales del segundo cuarto, cuando un apretón de Kristi Toliver y Candace Parker, los dos puntales ofensivos de las Sparks, las puso por delante en el marcador.
Un mal inicio de la segunda parte de las Lynx, con una Rebbekah Brunson totalmente fuera del encuentro, le dio a las Sparks una máxima ventaja de 9 puntos, que pudo administrar hasta entrar en el cuarto decisivo por delante en el marcador aunque sólo fuese por 4 puntos. Las de Minnesota lo dieron todo al comenzar el último cuarto, hasta ponerse por delante a falta de unos 8 minutos para el final. Con el marcador en el columpio, alternancia uno arriba uno abajo, entraron en los dos minutos finales, en los que el mayor acierto local les permitió llevarse una victoria más por corazón que por cabeza, y que quizá por el juego desplegado no merecieron. Sin duda, el mejor partido de lo que llevamos de temporada WNBA justo al cumplirse la primera semana de competición.
Destacaron entre las Sparks las mencionadas Parker y Toliver, con 23 puntos cada una, y la rookie Nneka Ogwumike con 20 mientras que por Minnesota la Seimone Augustus de los tiros imposibles volvió a ser la mejor con 25 puntos acompañada de Brunson con 17 y Lindsay Whalen con 14. Parker, la líder de las Sparks, visiblemente contrariada por el resultado declaraba que "siento que solo jugamos 36 minutos, porque estuvimos por delante 36 minutos y en los últimos cuatro dejamos que nos matasen".
"Las Lynx se apuntaron el último cuarto", afirmó Carol Ross, entrenadora jefe de las Sparks, "en parte por culpa del cansancio que acumulamos. En algunos aspectos todavía estamos en inferioridad y los buenos equipos como Minnesota siempre encuentran la manera de ganar". Para Cheryl Reeve, entrenadora jefe de las Lynx, "cualquier victoria en casa en una gran victoria y la forma en la que ganamos me proporciona un placer especial. Hemos pasado momentos muy difíciles cometiendo errores que no solemos hacer por culpa de la presión de Los Angeles, que nos planteó muchas dificultades".
@enCancha