Los hombres de Dusan Ivkovic plantearon un partido lento, trabado y sin grandes sobresaltos. Pero aun llevar el ritmo a lo largo del primer cuarto, el desastroso acierto y las numerosas pérdidas de balón daban aire a un CSKA que supo jugar sus cartas. Los rusos, advertidos de la peligrosidad de Spanoulis, realizaron una extraordinaria defensa sobre el alero griego, que aun así supo tirar del carro en los momentos importantes al inicio del choque. La defensas superaron a los ataques a lo largo del primer periodo, que finalizó con un ridículo 10 – 7 para los hombres de rojo.
Al inicio del segundo cuarto siguió la tónica de juego raquítico mostrado hasta el momento. Sin embargo, CSKA conseguía poner algún balón dentro mientras que los griegos seguían perdidos en un mar de juego errático. Sorprendentemente, unos minutos más tarde y cuando el encuentro ya empezó a tomar forma de final, tres triples consecutivos de Teodosic dieron a los rusos una cómoda ventaja de 12 puntos. A partir de este momento, intercambio de canastas hasta la media parte, a la que se llegó con el resultado de 34 – 20.
Gracias a un bueno jugo colectivo los hombres de Kazlauskas incrementaron su ventaja hasta los 19 puntos al inicio del tercer cuarto, dejando a los griegos tocados y casi hundidos. Pero de la mano de un inspirado Papanikolau, Olympiacos volvió al encuentro reduciendo su desventaja a 13 puntos al final del tercero.
Por su lado, los hombres de Ivkovic siempre creyeron en sus posibilidades y contra todo pronostico realizaron un parcial de 14 – 0 dejando en el luminoso un esperanzador 53 – 48. Por si fuera poco, Panikolau y Printezis contrarrestaban todas las ventajas rusas y consiguieron recortar un par de puntos más, 55 – 52 a cuatro para el final. En los minutos siguientes el intercambio de canastas y los errores de Kirilenco y Papanikolau desde la línea dejaban el partido en un pañuelo, 60 – 58 a falta de un minuto para el final. Después de un error a cada canasta, Teodosic solo fue capaz de transformar un tiro libre y por lo contrario Papanikolau si convirtió ambos lanzamientos. El luminoso pues solo daba un punto de ventaja a los rusos que disponían de dos tiros libres a falta de 10” para el final. Pero por sorpresa de todos Siskauskas falló los dos lanzamiento y Printezis, a pase de Spanoulis trasformó a falta de 0.7 segundos la canasta de la victoria.
No hubo tiempo para más y Olympiacos se llevó una trabada y merecida victoria ante un CSKA que dejó escapar el partido.