Pee Wee repasa su trayectoria: 'Ganar la medalla olímpica es el mejor sentimiento que he tenido como deportista'

Impresionante la carrera de Shannon Johnson, conocida por Pee Wee, Campeona Olímpica, campeona del mundo, 5 All Star de la WNBA, jugó en toda Europa, arraigó en España y culminó su carrera subiendo a CD Zamarat de LF2 a la liga femenina, Enorme jugadora y mejor persona.

 

"Ascender con tu gente y ayudar a un equipo a realizar un sueño siempre es una satisfacción"

 

Shannon Pee Wee Johnson es una base norteamericana de amplia carrera profesional. Tras conseguir el ascenso a Liga Femenina con el Caja Rural Vinos de Toro ha decidido poner fin a su trayectoria profesional. Desde esta temporada es la entrenadora asistente de la Universidad de Northwestern State.

Hacemos un  breve repaso a su trayectoria profesional:

Estados Unidos: South Carolina (NCAA. 1993-96). Columbus Quest (ABL 1997-98). WNBA: Orlando Miracle (1999-2002), Connecticut Sun (2003), San Antonio Silver Stars (2004-2006), Detroit Shock (2007), Houston Comets (2008) y Seattle Storm (2009).

Europa: Fenerbahce (1999-2000), Ros Casares (2001-2002), Perfumerías Avenida (2002-2003), Dynamo Moscow (2003-2004), Wisla Cracovia (2004-2005), Cadi la Seu (2005-2006), Tarsus Beledesyesi (2006-2007), Venezia (2007-2008), Palacio de Congresos Ibiza (2008-2010) y CD Zamarat (2010-2011).

Con reconocimientos y títulos importantes a lo largo de su carrera. 2 títulos de la ABL con Columbus Quest, 5 veces All Star de la WNBA (1999, 2000, 2002, 2003 y 2004). Con su selección fue campeona del mundo en 2002 (Mundobasket de China) y Campeona Olímpica en Atenas 2004.

Para repasar su brillante trayectoria en el baloncesto en general y en España en particular nos pusimos en contacto con ella y con suma amabilidad nos manifestó todo lo que podéis leer a continuación

 enCancha: En Estados Unidos, hay muchas más posibilidades  de cara a que una mujer practique un deporte, ¿Por qué te decidiste por el baloncesto? ¿Cómo empezaste a jugar a baloncesto?

 Shannon: La verdad que empecé a jugar a baloncesto porque era el deporte que       practicaban todos mis amigos y era una manera de pasar más tiempo con ellos, así es que decidí cambiar el voleibol, deporte que practiqué durante mis primeros años en el colegio por éste.

 Todos los que amamos este deporte hemos tenido nuestros ídolos, ¿En qué jugador o jugadora te fijabas cuando empezabas a jugar?

 Sin ninguna duda mi gran referencia fue Magic Johnson.

 Te iniciaste como profesional jugando y ganando en dos ocasiones la ABL con Columbus Quest con un gran entrenador como Brian Agler y grandes compañeras como Katie Smith o Tonya Edwards. ¿Qué nos puedes contar de aquella primera experiencia profesional y de aquella liga un tanto desconocida en Europa?

  La ABL fue una competición muy competitiva. Mi equipo consiguió reunir a muchas jugadoras que entendían perfectamente el baloncesto y eso nos llevó a ganar dos campeonatos nacionales seguidos y el tercero se vio truncado porque a mitad de temporada la liga tuvo que desaparecer porque no había suficiente dinero para pagar a las jugadoras. Fue un final realmente triste para todas nosotras. Sentimos como perdíamos todo sin opción a tener otra liga profesional en nuestro propio país y fue un duro golpe.

Durante ese tiempo aprendí mucho sobre los fundamentos de este deporte y apredí a amar el baloncesto más y más cada día. Entendí que podía vivir de lo que realmente me gustaba y por eso decidí embarcarme en la aventura europea.

Siempre te hemos conocido como “Pee Wee”, ¿de donde viene ese apodo?

 Como ya he comentado antes, el primer deporte que practiqué fue el voleibol y fue durante ese tiempo donde me empezaron a conocer con este apodo. Me lo puso la entrenadora porque era la más bajita y con él me he quedado ya.

 A lo largo de tu carrera has jugado como profesional en Turquía, Rusia, Polonia, Italia, España… ¿Qué ha supuesto para ti jugar en tantos países distintos?

 Yo creo que lo mejor que me han dado todas estas experiencias es el haberme permitido ver y conocer diferentes culturas. Todo esto me ha enriquecido como persona y me ha permitido ver el mundo desde otra perspectiva. También ha sido importante el aprender a jugar con la filosofía de juego tan diferente que hay en cada país.

 Para cualquier jugadora entiendo que representar a tu país y más en unos Juegos Olímpicos es la máxima aspiración. Tuviste la suerte de jugar y ganar unos Juegos Olímpicos, siendo además una jugadora importante. ¿Qué recuerdos tienes de aquel torneo?

 Es el mejor recuerdo que tengo de toda mi carrera. Desde muy joven, siempre tuve en mente el poder competir en unas Olimpiadas. Es a lo que todo deportista profesional siempre aspira.

Un día estaba en casa de mi entrenadora de High School, Pat Hewitt      viendo un partido de la selección de Usa durante unos Juegos Olimpicos y le comenté que ese iba a ser mi gran sueño. Ella me dijo que trabajando como lo estaba haciendo seguro que lo iba a conseguir y ese día le hice la promesa de que si algún día era una de las elegidas para este evento que la llevaría conmigo. Siempre que estuve en la selección e íbamos a campeonatos internacionales la tuve al lado. Para mí fue increíble cumplir mi sueño y tener a ella y a otra gente a la que quiero en las gradas. Fue un sueño hecho realidad y llegar a ser considerada como una de las mejores jugadoras de tu país es un honor para mí. Ganar la medalla olímpica es el mejor sentimiento como deportista que he tenido.

 Durante bastantes años fuiste una de las mejores jugadoras del mundo en tu puesto. ¿Qué jugadora te puso en más apuros a lo largo de tu carrera? ¿Cuáles son para ti las mejores bases del momento?

 Es difícil decantarme por una sola porque hay muchas jugadoras buenas, pero quizá podría decir que Sue Bird. Sin duda Sue Bird, Lindsay Whalen, Laia Palau…

Has cosechado muchos éxitos a lo largo de tu carrera, incluso en equipos más modestos. Recuerdo especialmente aquella Copa de la Reina de 2009 en la que estuvisteis a punto de dar una gran sorpresa. ¿Cuál era el secreto de aquel Palacio de Congresos Ibiza?

 Bueno el secreto fue que trabajábamos muchísimo, pero quizá lo más importante fue el grupo humano, tanto el de jugadoras como el de técnicos, directivos etc. Era un equipo nada egoísta. No nos importaba quién tiraba, quién metía más, quién era la estrella… jugábamos sin ninguna presión y lo más importante es que éramos un grupo con mentalidad ganadora y eso no se consigue a base de trabajo, con eso se nace.

 Acabaste tu carrera haciendo historia con otro equipo modesto, el CD Zamarat que consiguió contigo ascender por primera vez en su historia a la máxima categoría. Esta temporada estamos viendo como varias jugadoras que el año pasado disputaban LF2 como Ziomara Morrison están rayando a gran nivel en Liga Femenina. ¿Qué te pareció la LF2?

 Pues a pesar de lo que cree mucha gente es una liga muy competitiva y con grandes jugadoras que como tú bien dices ahora brillan en la LF también. Fue una gran experiencia y disfruté muchísimo en Zamora. La gente adora el baloncesto en esta ciudad y realizar la Fase en casa fue muy emotivo. Ascender con tu gente y ayudar a un equipo a realizar un sueño siempre es una satisfacción.

 A lo largo de tu trayectoria has pasado por muchos equipos y trabajado a las ordenes de muchos entrenadores. Ahora que te has pasado a los banquillos, ¿Quién de ellos sería tu referente cara a tu nueva faceta como entrenadora?

 Sinceramente no puedo destacar a uno sólo porque de todos ellos he aprendido. Por ejemplo, de mi primera entrenadora, el trabajo mental, de Brian Agler me encanta su filosofía defensiva, de mis entrenadores europeos los fundamentos, técnica individual y aspectos del juego que aquí no se utilizan y estoy poniendo en práctica, etc.

 ¿Qué tal la experiencia como entrenadora ayudante? ¿Te ves algún día entrenando en España?

 Siempre dije que cuando me retirara quería ser entrenadora. Empezar desde abajo para ir aprendiendo e ir escalando peldaños hasta que consiga mi objetivo. Mi carrera deportiva me enseñó a empezar con la ilusión de aprender y mejorar día a día y esta oportunidad me la está dando Northwestern State University. Estoy aprendiendo y disfrutando muchísimo de cada minuto de mi trabajo. Durante esta etapa tengo que aprender lo máximo de esta oportunidad que me ha dado mi post carrera deportiva. Esto es muy diferente a lo que puede ser la liga europea. Hay días que trabajamos de 12 a 14 horas más el trabajo que luego te llevas a casa. Desde primera hora de la mañana estamos con reuniones para hablar de los entrenamientos del día, pero claro eso siempre y cuando no tengamos entrenamiento a las 6 de la mañana. Los horarios están pensados para que las jugadoras no pierdan clases y eso nos hace adaptarnos a sus necesidades.  Ahora mismo no pienso en lo que me deparará el futuro. Una vez entras en la rueda de las universidades es una carrera de fondo. Es difícil mantenerte pero si lo consigues tienes la oportunidad de estar aquí muchos años. Mi objetivo es aprender todo lo que pueda y por supuesto, quien sabe, igual algún día me lanzo a la aventura europea.

Muchas gracias por la entrevista. Es un placer para enCancha haber hablado contigo.

 


@Groucheste

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