Relajación, es una de las trampas más peligrosas de este tipo de encuentros, los primeros minutos de juego dieron fe de este hecho. Delante, había uno de los equipos punteros en el continente asiático; El rival que tenía enfrente era una plantilla nerviosa, desconcentrada y con el miedo en los ojos en cada posesión. Por decir un ejemplo, en el primer cuarto un punto abajo España.
Los primeros veinte minutos de España han sido para olvidar. Sin exagerar ha sido el mejor ejemplo del estado actual por el que pasa parte de los elegidos a revalidar el cetro mundial, un reto utópico en estos momentos. Malos porcentajes en el tiro, ayudas que nunca llegaban, todo eran problemas y malos augurios que presagiaban el mismo resultado que ayer ante Lituania. Ni Navarro, ni Rudy mareado, ni Ricky…Nada ni nadie.
Jackson Vroman hacía lo que quería, Faed emulaba a Kobe Bryant y El Khatib demostraba sobre la pista porque era el guía espiritual del conjunto libanés. Empezaban a resquebrajarse las primeras grietas en la defensa local, pero la cuarta falta personal tras técnica del exjugador del Akasvayu Girona fue todo un alivio. Fue el factor decisivo para que España se mantuviera a flote. Al descanso dudas, dos arriba y todo una segunda parte por jugar. Comentar la baja de Rudy Fernández en la segunda parte, debido a unos ligeros síntomas de alergia que sufrió el alero balear.
Por suerte, llegó la reacción esperada. En el tercer cuarto quedó claro quién es el verdadero líder junto a Juan Carlos Navarro, Marc Gasol. Si el jugador del Regal FC Barcelona no tuvo su mejor día el pívot de los Grizzlies destrozó las aspiraciones del Líbano con un parcial demoledor, sus compañeros no paraban de buscarle y el catalán se zafaba una y otra vez de los defensores visitantes; Durante cinco minutos abusó y lanzó a España hacia la veintena de puntos a favor, misión cumplida y al banquillo. La velocidad fue el punto de inflexión, la virtud el contraataque y la solución llegó justo a tiempo y cuando era más necesario (47-70).
En el último cuarto se llegó a vencer por veinte ocho puntos, el lenguaje corporal era más relajado y el equilibrio interior-exterior empezó a funcionar. Por primera vez, tras tres partidos y dos derrotas la selección volvía por sus fueros, pero las pérdidas empañaban todo el trabajo que se hizo en defensa . Solo Faed y Vroman mantenían al Líbano, demasiados lanzamientos desde 6’25. España, no tuvo compasión. El problema viene con el estado de forma por el que pasan los dos catalizadores de juego, Ricky Rubio y Raül López. El primero no define como siempre suele hacer, el segundo llegó al evento falto de ritmo, y eso los rivales lo saben. Objetivo: Recuperar a los bases, defensa y ser más agresivos en el rebote defensivo, factores a tener en cuenta los dos próximos encuentros.
La segunda batería esta vez estuvo a la altura, Felipe Reyes, Fran Vázquez, San Emeterio y hasta el olvidado Victo Claver demostraron porque están en este mundial llevando esta camiseta. Suena la bocina y el marcador refleja un claro (57-91). Los 12 elegidos siguen vivos en Turquía. Mañana toca cumplir los pronósticos, espera Canadá.
La estrella: Cuando más se le necesita responde, cuando hay que dar la cara la da. Marc Gasol se está erigiendo en la solución ofensiva de la selección española, en un espectacular tercer cuarto ha machacado al Líbano con una actuación portentosa en tan solo cinco minutos. Pese a su porcentaje desde la línea de tiro libre, el pívot catalán se crece y sigue siendo el más “Big”.