Madrid, octubre de 2009. La víspera del NBA Europe Live Tour fue cuando conocí a Antonio Gil y Rubén Alcaraz. A las puertas del Palacio de los Deportes pude ver el número 0 de un más que interesante proyecto llamado Crossover, la primera publicación nacional en lo que al streetball se refiere. Y para primer número del magazine nada más y nada menos que Brandon Jennings en portada, casi nada.
Ya dentro del Palacio de los Deportes, Antonio mostraba orgulloso su revista a jugadores de los Utah Jazz como Kostas Koufos o Ronnie Price durante el tiempo que la NBA permitía a la prensa estar sobre el parquet. Fue un día de emociones, de ver a Deron Williams venir hacia mi posición y comenzar a realizar poses. Un día de babear junto a Antonio Gil viendo como Kyle Korver anotaba un triple tras otro prácticamente sin tocar la red.
Al día siguiente, el partido entre Real Madrid y Utah Jazz no tuvo demasiada historia (como era de prever), pero estos eventos sirven para conocer a mucha gente del mundillo y poder ver a compañeros con los que has intercambiado en multitud de ocasiones correos y conversaciones a través de internet. Así pues, tanto Antonio, Filipy como yo seguimos en contacto después de dicha ocasión.
Pocos meses después se anunció el fichaje de un jugador un tanto desconocido para la mayoría de amantes del baloncesto. El CB Murcia se hacía con los servicios del francés Amara Sy en busca de la salvación. Y es en este punto donde empieza mi relación directa con la revista Crossover.
A través del por todos usado Facebook, Antonio me comenta sobre la posibilidad de hacerle un reportaje al jugador para ilustrar las páginas que le dedicarían en el número 3 de la revista. Así pues, poco antes de ir a Bilbao a cubrir la Copa del Rey, tanto Antonio Gil como José Ajero (del programa Generación NBA +) bajaron hasta Murcia el día en que los jugadores del CB Murcia tenían la tarde libre. Varias páginas de la revista estaban destinadas a contar la historia de Amara, por lo que las fotos hubo que prepararlas mentalmente un tiempo antes.
Para afrontar un reportaje fotográfico con un fin tan claro como es el de ser publicadas en una revista hay que ver antes qué es lo que buscas y cómo conseguirlo. Un emplazamiento adecuado es vital, puesto que las imágenes tienen que estar en consonancia con la temática de la revista o el artículo en cuestión.
A pesar de tener muchas ideas para las fotos, hay que tener en cuenta que el tiempo que se tiene con un jugador profesional es bastante limitado. Finalmente, por tener un poco de variedad en el reportaje, decidí realizar una serie de fotos en unas pistas de “basket” en la calle y el resto en el propio vestuario del Club Baloncesto Murcia, lugar donde se realizaría la entrevista tanto para la revista como para el programa Generación NBA +. Para elegir la pista donde realizaríamos la sesión fui varios días antes a hacer el “reconocimiento del terreno” y no perder el tiempo el día del reportaje.
En primer lugar realizamos la sesión en la calle, puesto que en esa época del año antes de las 7 es completamente de noche y necesitaba que hubiera luz ambiente para que en las fotos se viera el entorno. Junto a Javier Bernal, fotógrafo del CB Murcia, coloqué los flashes rápidamente junto con unos paraguas y, tras hacer varias pruebas de luz, comenzamos la sesión. Varios “dribblings”, botes, mates y diferentes poses que ya llevaba apuntadas mentalmente desde casa ayudaron a tener la variedad que buscaba en las fotos. Rápidamente el sol se ocultó y, tras recoger todo el material, marchamos hacia el Palacio de los Deportes.
Una vez llegamos al vestuario del equipo, monté de nuevo los pies, flashes, paraguas… mientras Antonio y José realizaban sendas entrevistas al jugador. Al finalizarlas ya estaba preparado el estudio improvisado (Antonio hizo de modelo en todas las pruebas de luz) y comenzamos la segunda parte del reportaje.
Una de las tareas más difíciles para un fotógrafo es tener cierto “feeling” con el modelo, y cuando la persona no es un profesional en lo que a posar se refiere, es fundamental dicha compenetración. En las fotos del vestuario ya estábamos más sueltos y las poses eran más naturales que al principio. No tiene que ser fácil hacer de “actor” y transmitir lo que el fotógrafo te pide.
Todos nos hemos visto en fotos con esa sonrisa forzada y tan poco natural. Por esa razón muchas veces las mejores fotos son las que se hacen sin que el modelo sea consciente, cuando menos se lo espere y le salga esa sonrisa hay que estar preparado para apretar el disparador, puesto que puede ser la mejor foto de toda la sesión. A pesar de todo esto, he de decir que volví encantado con las fotos que conseguimos tomar, el jugador se lo curró y todo fueron buenas caras a cualquier propuesta que le era sugerida.
La experiencia fue espectacular. La total libertad que tuve para poder realizar el reportaje supuso un reto, ya que en prensa muchas veces te dicen qué tipo de foto quieren y salirte de los cánones establecidos no es lo más común. En esta ocasión, salir de la propia competición para hacer otro tipo de fotos de baloncesto, es un reto mucho más creativo y divertido para el fotógrafo. En tus manos está todo el proceso de elaboración de la foto, bien sea buscar el lugar donde hacerlas, la estética, el tipo de iluminación, el atrezzo, las poses… El conocer a un jugador como el francés fuera de la cancha también fue genial, ya que, además de baloncesto puedes hablar de otros temas como el hip hop de su país, por el que estábamos bastante interesados tanto José, Antonio como yo.
Espero que este texto os haya servido para conocer un poco más de cerca el trabajo que hay tras la foto que solemos ver en cualquier medio y los entresijos y preparación que ello conlleva. Para aquellos que no estéis metidos en el mundo de la fotografía y que pensáis que es simplemente tener una buena cámara, ir al sitio y apretar un botón. El trabajo realizado ese día no acababa en el momento de guardar la cámara en la mochila, puesto que al llegar a casa hay que editar las imágenes para optimizar el resultado.
Muchas gracias.
Aitor Bouzo
www.aitorbouzo.com