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Bilbao Basket o de cómo no se puede dar a nadie por muerto

Marko Todorovic, abrazado a Axel Herverlle, es uno de los grandes exponentes en la pista de este revivido Bilbao Basket.
Marko Todorovic, abrazado a Axel Herverlle, es uno de los grandes exponentes en la pista de este revivido Bilbao Basket.
FOTO © ACB PHOTO / A. Arrizabalaga

Desde más abajo de lo más abajo que se puede estar, hasta codearse con la élite. Ésa ha sido la fulgurante travesía que han recorrido los bilbaínos en esta mitad de temporada. Ahora tienen las miras puestas en la Copa del Rey.

El Bilbao Basket ha terminado la primera vuelta de la Liga Endesa en quinta posición, con dos victorias de ventaja sobre el sexto clasificado y cuatro sore el noveno. Un resultado nada despreciable el cosechado por los bilbaínos, sobre todo teniendo en cuenta que hasta poco antes del inicio de la competición el club estaba luchando una batalla muy distinta: la de seguir existiendo.

Aún con la pesada mochila de sus deudas a cuestas, pero al menos sin la espada de Damocles pendiendo sobre sí, los hombres de negro encaran el difícil reto de la Copa del Rey y de responder a la espectativa que se han formado los aficionados al baloncesto sobre uno de los equipos revelación de la temporada. Más aún tras las últimas declaraciones de Sito Alonso.

 

Camino de rosas...

La andadura por estos primeros 17 partidos de Liga Endesa del Bilbao Basket pueden calificarse de camino de rosas. Echando la vista atrás podemos ver una competición sin muchos sobresaltos, sólo cinco derrotas, ninguna de ellas consecutiva, y, a excepción de la sufrida ante Gipuzkoa Basket, todas ellas ante equipos de nivel o que aspiran a estar arriba.

A esto hay que sumar las importantes victorias ante rivales, a priori, tan fuera del alcance de los hombres de negro como Real Madrid y FC Barcelona, las cuales no fueron de cualquier manera, todo sea dicho. Fueron toda una inyección de moral para el equipo, un aviso a navegantes para que el resto de clubes supieran qué les esperaban cuando compartieran una cancha de baloncesto con ellos.

Hemos podido ver la explosión de Quino Colom como pieza clave en los esquemas de Sito Alonso, la evolución de Marko Todorovic hacia el gran jugador que está llamado a ser (siendo nombrado dos veces MVP de la jornada), el poderío de Latavious Williams... Con todo esto sobre la mesa, la amarga derrota en la última jornada ante Unicaja que privó a los bilbaínos de ser cabeza de serie en el torneo de KO parece como un borrón en un bonito historial, como una decepción.

 

...pero también de espinas

Pero las rosas, a pesar de su vistosidad y su olor, también tienen espinas y es por eso que tomarse el quinto puesto obtenido como un fracaso sería un error. El primer dato importante que hay que tener en cuenta es la plaga de lesiones que ha tenido el equipo. Sólo 4 jugadores han podido disputar todos los encuentros: Quino Colom, Marko Todorovic, Latavious Williams y Danilo Andjusic (éste último apenas si ha llegado a jugar algún encuentro al 100%) En la otra punta, Dairis Bertans, que solamente ha jugado en ocho ocasiones este año.

Antes hablábamos de las pocas derrotas que ha sufrido el Bilbao Basket, pero también habría que recalcar que salvo la sufrida ante el CAI Zaragoza, todas ellas fueron por más de 10 tantos de diferencia y no han sido pocas las victorias por la mínima ante equipos teóricamente inferiores. Son reveses que hay que saber aguantar física y mentalmente, tarea nada fácil en el deporte de élite y que distinguen a los equipos de abajo de los de arriba, los que saben sobreponerse de los que se hunden en el abismo.

 

Sito I, el deseado

Y gran parte de la culpa de este, podríamos llamarlo, milagro la tiene su entrenador, Sito Alonso, el, para el que suscribe, mejor fichaje realizado este año en la Liga Endesa (e incluso Europa). Como muchas veces he dicho ya en los artículos que he escrito, una de las grandes virtudes del técnico madrileño es su inquebrantable fe en el trabajo, en darlo todo en la pista, en siempre encontrar algo que mejorar para no bajar nunca el nivel de alerta. Podrás ganar o perder, pero si te dejas la piel en la pista no te podrán reprochar nada. Y así lo ha hecho saber en una rueda de prensa haciendo valoración de esta primera vuelta.

"De lo que mas contento estoy hasta ahora es de que los entrenamientos son como una batalla, siempre. Intentan mejorar, intentan esforzarse", comentó Alonso al respecto, orgulloso del nivel que está dando el equipo. "Ahora tenemos dos objetivos claros: uno que es mejorar [...] y luego otro, tener una ambición grande".

 

Objetivo: Gran Canaria

¿Ambición o locura? Difícil elección. Porque poco después, preguntado por la Copa del Rey, el entrenador del Bilbao Basket afirmó tajante: "Nosotros tenemos el objetivo de ganar la Copa del Rey. Esta claro que es una cosa que dicha así suena como que no estamos siendo conscientes de la realidad, pero nosotros tenemos un objetivo claro de competir en cada partido".

La gran primera vuelta realizada, a pesar de las no pocas dificultades, está claro que ha dado alas al equipo. La confianza está por las nubes y no hay motivo para pensar que esta buena fortuna cimentada en el trabajo desaparezca de la noche a la mañana. La travesía no es fácil, pero tienen los medios para llegar a su destino. Sólo esperemos que no vuelen demasiado alto y se les derritan las alas antes de llegar a buen puerto.

 

 

    Laboratorio SyS
RdP J18 ACB 25/01/2015 Ibon Navarro y Xavi Pascual
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